|
Mariana, mi novia, vive con Inés, su hermana menor
hace no más de tres meses en un departamento que alquilan en las
cercanías de la universidad. Lo cierto es que yo paso casi todas
las noches allí.
Una mañana, luego que Mariana saliese muy temprano rumbo a su
cátedra de medicina, comencé a escuchar la respiración
agitada de Inés que provenía del cuarto donde dormía
Me aproximé hasta su puerta creyendo que tendría una pesadilla...
No me animaba a mirar por no querer violar su intimidad... pero pronto
noté que si se trataba de un sueño no era precisamente una
pesadilla...
Mi curiosidad y por que negarlo, mi excitación matutina (me había
levantado erecto) hizo que mis ojos se asomasen por la puerta entreabierta...
¡¡Estaba despierta y tocándose de una manera bestial!!
Se había vestido para asistir a su curso de la facultad, pero
por algún motivo, el erotismo se apoderó de ella antes de
salir... y ahora se masturbaba...
Gemía sin parar. Llevaba sus manos por debajo de la falda y se
acariciaba al mismo tiempo que jugaba con sus pezones por debajo de la
blusa... Lo hacía de un modo particular, salvaje como si se lo
hiciesen por la fuerza...
Tantas fantasías, tantas veces me había masturbado yo mismo
pensando en ella...y allí estaba Inés, la hermana de mi
novia dándome un espectáculo único.
No aguanté más y comencé a masturbarme yo también.
Lo primero que pensé cegado por sus jadeos fue ¿con qué
estará fantaseando?
Entre gemidos cada vez más subidos, escuche un -¡Antonio!
¡Sí! ¡Ahhh!
¡No lo podía creer! ¡Estaba fantaseando conmigo!
instantáneamente deje de masturbarme e impulsado por la atmósfera
a en la que estaba envuelto me dispuse a vivir mi fantasía de manera
completa.
Entré de golpe con una excusa; desencajado y con una marcada erección
in disimulable dije: -¡Inés! ¿Estás bien? Escuché
que me llamabas...

Inés, sorprendida pero saliendo del paso me contestó: -Ehh...
Sí, estaba soñando...
¿Inés: ¿-¡Cuánto tiempo llevas tras
la puerta?
Antonio: -El suficiente para saber que me mientes, sé muy bien
que no estabas soñando...
Inés: -No, no... Espera, no te he mentido. Me he estado tocando
pensando en ti que eres el novio de mi hermana... Por lo cual te convierte
en un sueño, algo imposible que nunca podrá pasar.
Antonio: -A veces las cosas suceden, Inés... Tus gritos me despertaron
y ya es tarde para que vuelva a mi cama...
Inés: -¡¡¡No, Antonio!!! ¿Estás
loco? ¡No podemos! Soy la hermana de Mariana. ¡Cómo
quieres que la mire luego?
Antonio: -Está bien, ¡tranquila! Ya me marcho.
Inés: ¡Espera! Ven aquí, no te vayas.
Antonio: ¿Qué quieres ahora?
Inés: -No lo sé. No sé bien que quiero...
Inés: -¡Antonio, estoy confundida! ¡No sé qué
me está pasando
Antonio: -Inés, no te comportes más como una niña.
Quítame la ropa... Debes comprender que ya no hay vuelta atrás.
Inés: -Sí, tienes razón.
Antonio: -¡Eso es! ¡Muy bien! Ahora te quitaré la ropa
a ti.
Inés:
-¡Ah! ¡Antonio, despacio! Me siento un poco tonta y no quiero
que me veas así; ¿sabes?
Antonio: -Despreocúpate, te haré sentir como lo que eres...

¡Toda una mujer!
Inés: -¡Ahhhh! ¡Estoy muy mareada! ¡No puedo
creer que esté pasando!
Antonio: -Ni yo tampoco. ¡Que curvas tan extraordinarias tienes,
Inés!
Inés: -¡Ahhhh! ¡Estoy muy mareada! ¡No puedo
creer que esté pasando!
Antonio: -Ni yo tampoco. ¡Que curvas tan extraordinarias tienes,
Inés!
Inés: -Por favor, Antonio... Hazme las mismas cosas que le haces
a ella...
Antonio: -Eso quieres, ¿No? Entonces bájate el tanga ya
mismo.
Inés: -Ya la quité. ¿Ahora qué?
Antonio: -Baja lentamente... Así... Eso es, nena...
Inés: -¡¡¡¡Aaahhhhh!!!!
Antonio: -¡Ah! ¿Dolió tanto?
Inés:
¡¡¡Cállate y continúa!!! No pares, ¡está
buenísimo!Inés: -¡Uuuu!... ¡¡¡Uuu!!!
¡Sí! Así lo imaginaba todas las veces que los he escucharlo
hacerlo detrás de la puerta...
Antonio: -¡Y yo cuanto he soñado besar tus tetas!
Inés: -¡¡Ahh!! ¡¡Siento que me viene mucho
calor!! ¡¡¡Me siento una mujer!!!
¡¡¡Haz que queme por dentro!!!
Antonio: -¡Yo también acabaré! ¡¡¡Aaaahhhh
Ines!!! ¡¡¡Siento que estoy derramando más leche
que en mil noches con tu hermana!!! ¡¡¡Ahhhhh!!!
Inés: -¡¡¡¡¡Siiiiiiiii!!!!!!! ¡Aaaaaaah,
ah ah! ¡¡Es lo mejor!!
Antonio: -No sabes las ganas de probarte que tenía...
Inés: -Y yo de probar el sexo... ¡Es muy loco que haya sido
justo... con el novio de mi hermana mayor!
Antonio: ¡Eres una demente! ¡¿¿Te he desvirgado??!
Inés: ¡Sí! Pero no temas... Nadie se enterará
si prometes...
Antonio: ¿Prometer qué?
Inés: -Que me ayudarás a rendir libre álgebra, porque
todos los martes por la mañana faltaré como hoy... y me
enseñarás todo sobre el sexo.
|