En esta morada donde se esconde las sombras,

Mis pensamientos fluyen en cascada sobre mi pesadilla

Os contaría que es larga, y extensa, pero, es lo mismo.

Mis pensamientos están lejanos en el acantilado.

Que os podría contar más,

que mis ilusiones están lejos

Una vez más.

 

 

En el horizonte lejano de mi vida, se esconde algo triste

No sé que es, porque es triste mi morada,

Porque todo lo que escribo creo que es negro,

Si yo, amo la vida, busco sentido, tengo pasión por el amor.

Decirme, que es lo que escondo dentro de mí.

 

 

Muñeca juguetona y bella como tus soles que brillan

Dama negra de corazón alegre

Niña de sangre caliente, que te amo, en noches frías,

Amada mía, niña mía, muñeca de mis manos,

Te quiero como mi hermano, sangre caliente,

En noches de luna, llena de amores de lobos,

Ahuyentando mi morada,

que un día juguetón salisteis

de mí alegre corazón caliente.

  

PARA MI DAMA PREFERIDA (28) 

Muñeca de terciopelo dorado de tus labios encarnados

Te quisiera ver, en un atardecer triste de lluvia mojada

En tus pétalos de carne amada por tu presencia de enamorada.

 

 

Muñeca dorada

 

Muñeca larga, de cabellera dorada.

Triste me pongo cuando no te veo,

Y eso que no te conozco.

Muñeca de largas tardes en mis doradas nubes,

Universo negro como tus cabellos,

Silencio se hace la tarde, cuando te veo pasear,

Por los acantilados de tus pechos,

Mis piernas se paran en el borde de tus ojos.

Mis manos, cansadas están por caminar por tu belleza,

Mi cuerpo no tiene presencia en mi ser,

Mis caricias se pierden en esa tarde de ayer,

No te veo, te amo, te odio, en mis adentro.

Pero es tan larga la tarde que me gana en mi,

Que más decir, que es tarde ya,

y la noche llega en tu presencia de ayer,

muñeca de satén,

te deseo como la noche desea la tarde que te vi,

en esas noches doradas de tu cabellera negra

Como mis pensamientos hacia ti.

 

 

 

 

manos oscuras taparon la realidad
de un ayer, sin luz.
el día llego, las nubes destapo, la realidad de tu presencia,
en el olvido del hombre, que no quiso ver
ya que la manos del destino, dejo sin luz.
Me duele el aliento, sin viento,
días de llovía, luna sin estrellas,
por fin llego, las estrellas, que no quise ver
quizás, por las nubes, de un ser, que no quiso ver.
siento mi alma en tu ser,
mi aliento, sin viento, por el rostro de una mujer,
que el olvido dejo, y el recuerdo recupero.
esperare el destino, ya que sabio es,


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