Me siento, en la roca del ayer
Miro y no veo nada
Solo el aire, gris de la niebla de mis ojos
Pueblo, en tinieblas,
Voces lejanas de mis bosque
Caminos separados por la distancia

PARTIERON SUS ABUELOS
Partieron hacia lo desconocido en el ayer,
llegaron en sus barcos llenos de lágrimas
de miedos y añoranzas ilusionadas,
cuando vieron en sus mentes, en sus retinas no cambio viendo sus pueblos viejos en el nuevo horizonte
Que ilusiones más desesperadas creyeron tener,
y el tiempo dio la razón más se quedo en sus retinas para siempre, hasta el ayer, que unos de sus adentros vieron el puerto que dejaron una vez.
NIEBLA GRIS, VOCES DEL AYER
Me pierdo en el bosque, quiero perder la mente,
paseo por la niebla gris de las hojas caídas ayer,
el riachuelo quizás lleve los llantos del ayer
siento una cálida brisa en mi rostro, de fríos cálidos huesos
detrás de mi dejo las hojas hundidas por mis pies
pero, que hundida está la mañana en mis manos una gota
de roció, de lágrimas caídas por la mujer
que dejo salir su mente de ayer.

Regreso al pueblo, es pronto, aún
No hay nadie en las calles, pero, oigo voces, a mi alrededor
Será la niebla gris que no penetra más que mis pies,
No puedo ver, y oigo a la mujer, buscando su hijos del ayer,
Añoro los viejos puertos, quisiera ver, a los hijos partiendo
Quien sabe a dónde ya que no puedo ver, sus rostros del ayer,
Mañanas frías, niebla en las rocas, llantos en mis pies
Quizás es el jaleo de las almas lejanas que volvieron del ayer
Y mis pies, cansados de no ver una hoja, un rió dónde descansar,
Que mente, he perdido, que bosque tan hundido
Que niebla más fría, no puedo ver y oigo el ayer.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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