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En la Sociedad jehovista, su fundador delirante hace un anuncio
alarmante: ¡el fin del mundo a la vista!
Capítulo primero
EL ORIGEN
DEL JEHOVISMO
1) Tras el fracaso de los milleritas en 1844, se separó de
ellos un grupo, que dio lugar a los "Adventistas del Séptimo Día"; después se
separó también de los milleritas otro grupo, que originó la "Iglesia Cristiana
Adventista, observadores del domingo", que fijaron una nueva fecha para la
venida de Cristo, mientras que el grupo de los milleritas, tras la muerte de
Guillermo Miller, siguieron fijando fechas hasta que se extinguieron; éstos
fueron los grupos más importantes, amén de otros menores. El Adventismo lo
cuenta así:
"Miller murió en diciembre de 1849. Sus colaboradores
continuaron fijando fechas durante años. Estos llegaron a ser los adventistas
evangélicos […]. Gradualmente se fueron extinguiendo.
"Un grupo considerable se separó de estos
milleritas fijando una nueva fecha para la venida de Cristo. […] Fueron
conocidos como la Iglesia Cristiana Adventista, observadores del domingo; el
único grupo adventista importante fuera de los Adventistas del Séptimo
Día.
"[…] hubo algunos grupos fragmentarios […]."
(1/155-156).2) Como ya hemos visto (en la
Sección primera), el Adventismo llama "milleritas" y "adventistas" a todos los
seguidores de Miller, mientras que el Jehovismo los llama "segundo adventistas";
un ex miembro del Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová, refiriéndose a la
multitud de escritores que fijaron fechas para la segunda venida de Cristo en el
siglo XIX, de los cuales hablamos en el Apéndice 1, dice así:
"Trastornos adicionales en Europa produjeron un torrente de
nuevas predicciones. Entre los pronosticadores, hubo un hombre en Inglaterra
llamado John Aquila Brown. A comienzos del siglo diecinueve, él publicó una
explicación de los 2.300 días de Daniel, capítulo 8, en la cual mostraba que
éstos habían de terminar en 1844 de nuestra era común. Tal punto de vista fue
adoptado por William (Gillermo) Miller, el pionero americano del movimiento
segundo adventistas." (56/164).3) En la cita
penúltima, el Adventismo nos habla de un grupo de milleritas que formaron la
"Iglesia Cristiana Adventista, observadores del domingo", los cuales fijaron
"una nueva fecha para la venida de Cristo"; pero no dice qué fecha era ésa, ni
quién dirigía este grupo; mas el último autor citado nos aclara quién estaba al
frente de este grupo:
"Después del fracaso de las expectativas relacionadas con el
año 1844, ocurrió una división en varios de los grupos de los segundo
adventistas, […]. Uno de estos grupos se formó alrededor de N. H. Barbour de
Rochester, Nueva York." (Ib.).4) El Jehovismo
también nos dice cuál era la fecha fijada por los "segundo adventistas", que,
encabezados por N. H. Barbour, formaban la "Iglesia Cristiana Adventista,
observadores del domingo":
"[...] un tercer grupo, esta vez de segundo-adventistas
desilusionados, esperaba el 1873 ó 1874. Este grupo lo dirigía N. H. Barbour, de
Rochester, Nueva York, publicador de The Herald of the Morning (El
heraldo de la mañana)" (57/14).5) Ahora
aparece en escena el fundador de los Testigos de Jehová, C. T. Russell; de él,
nos dice el Jehovismo:
"Carlos Taze Russell, […], nació en Pittsgurgo, Pa., el 16 de
febrero de 1852; murió el 31 de octubre de 1916. Era hijo de José L. y Elisa
Birney Russell, ambos de descendencia escocesa e irlandesa." (Íd.,
17).6) Russell, cuya fe religiosa andaba cerca del
naufragio hacia 1868, entró en contacto con el grupo encabezado por N. H.
Barbour, al escuchar una conferencia dada por un miembro de ese grupo, llamado
Jonás; las ideas de estos "segundo-adventistas" despertaron el interés de
Russell por la Biblia, quien se puso a interpretarla, y rápidamente formó un
grupo, según nos lo cuentan ahora los Testigos de Jehová, presentándonos las
palabras – según ellos – del mismo Russell:
"Entonces, por fin, cerca de 1870, empezó a aparecer otro
grupo. Este era el que encabezaba Carlos Taze Russell, de Pittsburgo,
Pensilvania. Leemos ahora las palabras de Russell mismo acerca de esto:
"Empezamos la narración con el año 1868, cuando
la fe del editor de Zion’s Watch Tower (La Torre del Vigía de Sión), un
hijo de Dios consagrado por algunos años, y miembro de la Iglesia Congregacional
y del Y. M. C. A. (Asociación Cristiana de Jóvenes), empezó a ser sacudida en
cuanto a muchas doctrinas que había aceptado por largo tiempo.
"Habiendo sido criado presbiteriano, doctrinado
según el catecismo, y siendo por naturaleza de disposición inquisitiva, caí
víctima fácil de la lógica de la infidelidad, tan pronto como empecé a pensar
por mí mismo. Pero lo que al principio amenazó ser el naufragio completo de mi
fe en Dios y en la Biblia resultó, bajo la providencia de Dios, revocado para
bien, […].
"Aparentemente por casualidad, una noche entré en
un salón lleno de polvo y humilde en Allegheny, Pa., […]. Allí, por primera vez,
oí algo de los puntos de vista de los segundo–adventistas, siendo el orador
Jonás Wendell ...
"Aunque su exposición bíblica no era del todo
clara, […], fue suficiente, bajo Dios, para restablecer mi fe vacilante en la
inspiración divina de la Biblia, […].
"Pronto comencé a comprender que estábamos
viviendo cerca del cierre de la Edad del Evangelio, y cerca del tiempo en que
según declaró el Señor los prudentes y vigilantes de Sus hijos recibirían un
conocimiento claro de Su Plan. En este tiempo, yo y otros pocos buscadores de la
verdad de Pittsburgo y Alleghney, formamos una clase para el estudio de la
Biblia; […]." (Íd., pp. 14-15) y (150/43-48).7) Ahora bien, este grupo formado por Russell no aceptó la enseñanza de
los "segundo–adventistas" referente a que la segunda venida de Cristo sería en
1873 ó 1874:
"Nos sentimos grandemente apenados – sigue escribiendo
Russell – a causa del error de los segundo-adventistas, que esperaban a Cristo
en la carne y que enseñaban que el mundo y todos los que estuvieran en él menos
los segundo-adventistas serían consumidos por fuego en 1873 ó 1874, […]."
(57/15).8) Vemos que el grupo de
"segundo-adventias", encabezado por Barbur, esperaba que en 1873 ó 1874,
ocurrieran dos cosas: el regreso de Cristo y el fin del mundo; pero, cuando pasó
el año 1874 sin que tuviera lugar ninguno de esos dos acontecimientos, que
tenían que suceder al mismo tiempo, el grupo de Barbour cambió de idea pensando
"a favor de una presencia invisible de Cristo". Barbour publicó esta idea
en 1876 en su revista; un ejemplar de ella fue a parar a manos de
Russell, esa nueva teoría de Barbour le agradó hasta tal punto que concertó una
entrevista con él:
"Luego, en 1876, mientras el pastor Russell estaba en
Filadelfia en un viaje de negocio, obtuvo por casualidad un ejemplar de la
revista The Herald of the Morning (El heraldo de la mañana), la cual
recordarán, estaba publicando N. H. Barbour, de Rochester, N. Y. […]. Se
interesó en la cronología que manifestaba la revista e inmediatamente se puso en
comunicación con Barbour para arreglar una cita a costo de Russell para
considerar este asunto aún más.
"Parece que uno del grupo de Barbour había
adquirido la traducción de Benjamín Wilson del ‘Nuevo Testamento’ llamada
Diaglott. Allí notó, en Mateo 24:27, 37, 39, que la palabra que se había
traducido venida en la Versión del Rey Jaime se traduce presencia
en el Diaglott. Este era el indicio que había dirigido al grupo de
Barbour a pensar a favor de una presencia invisible de Cristo, además de sus
cálculos en cuanto al tiempo." (Íd., p. 18).9)
El ex miembro del "Cuerpo Gobernante" de los Testigos de Jehová, citado más
arriba, habiendo tenido acceso, por su cargo, a toda la información de la
central del Jehovismo en Brooklyn, nos dice quién fue el miembro del grupo de
Barbour que tuvo la genialidad de decir que parusía significa "presencia
invisible":
"[…] un segudo adventista que contribuía a la revista de
Barbour, llamado B. W. Keith, luego notó que cierta traducción del Nuevo
Testamento, El Diaglotón Enfático (The Emphatic Diaglott), usó la
palabra ‘presencia’ en lugar de ‘venida’ en los textos relacionados con el
regreso de Cristo. Keith propuso a Barbour la idea de que Cristo sí había
regresado en 1874 pero invisiblemente y que Cristo estaba ahora
invisiblemente presente llevando acabo el trabajo de juzgar.
"Una ‘presencia invisible’ es algo muy difícil de
refutar. […]
"A los segundo adventistas asociados con Barbour
en el concepto de la ‘presencia invisible’ les permitió así decir que ellos
tenían, a pesar de todo, la ‘fecha correcta (1874) pero que habían esperado el
acontecimiento incorrecto en esa fecha.’ Esta explicación fue también aceptada y
adoptada por Russell." (56/169).10) Por una
parte, podemos afirmar que el hecho de sacar de la palabra griega
"parusía" la expresión "presencia invisible" es una atrocidad
muy fácil de refutar, a pesar que Raymond diga lo contrario; pero dejamos
esta refutación para la tercera parte. Por otro lado, es interesante
notar que estos "segundo adventistas" copiaron, al pie de la letra, de los
adventistas del séptimo día, el hecho de afirmar que su fecha de 1874 para la
venida de Cristo era correcta; pero se habían equivocado en el acontecimiento;
porque, en vez de venir Cristo de forma corporal y visible como ellos decían,
había venido de "forma invisible"; y Russell aceptó esta explicación en su
entrevista con Barbour, a tal punto que se unieron ambos grupos:
"Como resultado de la reunión de Russell con Barbour, su
grupo de estudio de Pittsburgo llegó a afiliarse con el grupo de Rochester, y
Russell contribuyó dinero de sus propios fondos a Barbour para que el mensaje se
empezara a imprimir de nuevo en la revista The Herald of Morning. Puesto
que Barbour era impresor por oficio se convino en que él de hecho publicara la
revista, entre tanto que Russell llegaría a ser corredactor de The Herald of
Morning y ayudaría con la parte financiera de la empresa."
(57/18).11) Ya tenemos juntos a los dos
grupos: el de Barbour y el de Russell, creyendo todos ellos que Jesús estaba
presente de forma invisible desde 1874. Russell estaba tan convencido de esa
"presencia" de Cristo, que se lanzó a hablar de ella con toda osadía, aunque los
que conocían las Escrituras mejor que él, no le hicieron ningún caso:
"En 1877 el pastor Russell invitó a todos los ministros de
Allegheny y Pittsburgo a una reunión, les manifestó las Escrituras que indicaban
la presencia de nuestro Señor y los instó a investigar y proclamar el mensaje.
Todos los ministros de las dos ciudades estuvieron presentes; todos los
ministros de las dos ciudades rehusaron creer. El mismo año él se resolvió a
abandonar su trabajo seglar y dedicar todo su tiempo y fortuna cabalmente al
trabajo indicado por las Escrituras." (Ib.).12) Vemos que, a pesar de que ninguno de los pastores de esas dos
ciudades aceptó que Cristo estuviera "presente" de esa forma desde 1874, Russell
se empecinó más en esa creencia, a tal punto que, desde entonces, año 1877,
abandonando su trabajo, dedicó todo su tiempo y fortuna a predicar tal
entelequia. Por otra parte, hemos visto (en el precedente punto 8) que el
grupo de Barbour esperaba dos cosas para 1873 ó 1874: a) el regreso de
Cristo; b) el fin del mundo. También acabamos de ver de qué forma
quedaron satisfechos los dos grupos en lo referente al cumplimiento del primer
acontecimiento: el regreso de Cristo de forma invisible en 1874; pero
¿cómo explicar que el fin del mundo había acontecido también de forma
invisible en 1874, puesto que esos dos acontecimientos tenían que ocurrir al
mismo tiempo? Su osadía no llegó a tanto; pero sí se atrevieron a separar esos
dos acontecimientos, sin tener en cuenta que la Biblia los presenta juntos
(Mateo 24:3; Apocalipsis 6:14-17; 14:14-20; 19:11:21; etc.). Por tanto, buscaron
una nueva fecha para el fin del mundo; en seguida encontraron el sofisma de "los
tiempos de los gentiles" (de los que hablaremos en la segunda parte), cuyo final
colocaron en 1914:
"En aquel nuevo año, 1877, junto con Barbour, Russell produjo
un libro intitulado ‘Three Worlds or plan of Redemption’ (Tres Mundos o Plan de
Redención). Jamás se había publicado algo parecido. […] Ya en aquella fecha
temprana ellos reconocían que el fin del período no interrumpido del gobierno de
la Tierra por Satanás, llamado los ‘tiempos de los gentiles’, terminaría en
1914. […]" (Íd., p. 19).13) Al año siguiente,
1878, Russell y Barbour se separaron por causa de que cada uno quería dar una
explicación diferente al hecho que no había acontecido; a saber, que, cuando
venga Jesús, los creyentes muertos y vivos, previa transformación, se irán con
él (según 1Corintios 15:51-52; 1 Tesalonicenses 4:14-18), cosa que esperaban
para 1874 y que no había acontecido; pues la misma existencia de ellos era la
evidencia de no haber acontecido nada de eso en 1874. Así que, al no ponerse de
acuerdo en la explicación que había que dar sobre este fallo (porque cada uno de
los dos había inventado la suya), se dividieron; Russell cogió su grupo y se
separó del grupo de Barbour; así lo dice él:
"Pero aunque así se me ayudó a tener puntos de vista más
claros y esperanzas más brillantes, y aunque me esforcé diligentemente por
ayudar a otros, la primavera de 1878 no fue bendición alguna para el señor
Barbour y muchos que estaban bajo su influencia. Rechazando la solución clara y
sencilla que se presentaba aquí, el señor Barbour pareció pensar que
necesariamente debía producir algo nuevo para distraer la atención del hecho de
que los santos que vivían no habían sido arrebatados.
"[…]. Por tanto, después de un esfuerzo
cuidadoso, aunque infructuoso, por corregir el error, me separé completamente de
The Herald of Morning, y de todo compañerismo posterior con el señor
Barbour. […]
"[…], dejé de viajar, y en julio de 1879 apareció
el primer número de The Watch Tower and Herald of Christ’s Presence (La Torre
del Vigía y Heraldo de la Presencia de Cristo)." (Íd., pp.
20-21).14) Llegados aquí, tenemos varias cosas
claras:
a) Que Russell se interesó en el estudio de la Biblia cuando,
en 1868, escuchó una conferencia dada por un tal Jonás, del grupo de los
"segundo-adventistas", encabezado por Barbour; este grupo era un fragmento de
los milleritas, seguidores de Miller.
b) Este grupo de Barbour había fijado la fecha de 1874 para la
venida de Cristo y el fin del mundo; pero esto no agradó a Russell; por lo que
no se unió a ellos, sino que formó su propio grupo.
c) Cuando pasó la fecha de 1874 sin que viniera Jesús, dijeron
que sí había venido en esa fecha, pero de forma invisible; esto sí agradó a
Russell, por lo que juntó su grupo con el de Barbour en 1876.
d) En 1877, publicaron entre Russell y Barbour el libro Tres
Mundos o Plan de Redención, en el cual decían que "los tiempos de los
gentiles" terminarían en 1914.
e) En 1878, Russell y Barbour se separaron.
f) En 1879, Russell creó su propia revista.
15) Por consiguiente, vemos que Russell formó un grupo de
estudiantes de la Biblia por causa de haber escuchado una conferencia de los
"segundo-adventistas" en 1868; se juntó con ellos en 1876, y se separó en 1878;
a partir de esta fecha Russell y los suyos funcionan ya por su cuenta. Así que
este es el origen de los Testigos de Jehová, nombre que tomarán en 1931
(Íd., p. 320). Por tanto, queda claro que el Jehovismo tiene su origen en
un grupo fragmentario resultante de la disgregación de los seguidores de
Guillermo Miller, cuando, en 1844, sufrieron "el chasco" (1/443). En
consecuencia, mientras que el Adventismo se originó con un fragmento de los
milleritas, otro fragmento dio lugar al grupo de Barbour (o
"segundo-adventistas", o "Iglesia Cristiana Adventista, observadores del
domingo"), el cual dio origen al grupo de Russell, que llegó a ser el Jehovismo.
Así que, mientras el Adventismo es un hijo espiritual de Guillermo Miller, el
Jehovismo es un nieto, cuyo padre es el grupo de Barbour; por tanto, el
Adventismo y el Jehovismo no habrían existido si los traductores de la
Septuginta no hubieran puesto la palabra "PURIFICADO" en Daniel
8:14; porque, en ese caso, nunca la habría encontrado Guillermo Miller; y,
en consecuencia, nunca habría dicho que esta palabra, purificado, se
refería a la purificación de la Tierra en 1844 con la segunda venida de
Cristo.
Capítulo II
EL FRACASO DEL
JEHOVISMO EN 1914
1) Hemos visto que Russell y Barbour escribieron el libro
Tres Mundos o Plan de Redención en 1877. En 1878, se separaron; y, 1879,
Russell creó su propia revista.
2) En el libro Tres Mundos ..., anunciaban que "los
tiempos de los gentiles terminarían en 1914".
3) Guillermo Miller había anunciado el fin del mundo para
1844; su hijo espiritual, Barbour, había hecho el mismo anuncio para
1874; los dos habían fracasado; pero esto no sirvió de escarmiento al
nieto espiritual de Guillermo Miller e hijo de Barbour, Russell; porque éste,
para no ser menos que su abuelo y su padre, también anunció el fin del mundo
para octubre de 1914 (curiosamente los tres eligieron una fecha terminada
en cuatro). Russell hizo este pronóstico y lo anunció en 1889 en un libro
titulado El tiempo ha llegado. El día 30 de agosto de 1914, el periódico
"World de Nueva York", decía lo siguiente sobre el anuncio del fin del
mundo que había hecho Russell en ese libro:
"Según los cálculos de los ‘Estudiantes Internacionales de la
Biblia,’ del Rdo. Russell, Este Es el ‘Tiempo de Tribulación’ Anunciado por el
Profeta Daniel, el Año 1914 Pronosticado en el Libro ‘The Time Is at Hand’ (El
tiempo ha llegado), del Cual Se Han Vendido Cuatro Millones de Ejemplares, como
la Fecha de la Caída de los Reinos de la Tierra.
"[…]. ‘En vista de esta evidencia fuerte de la
Biblia,’ escribió el Rdo. Russell en 1889, ‘consideramos como una verdad
establecida el que el fin cabal de los reinos de este mundo y el establecimiento
completo del reino de Dios se realizarán para el fin de 1914 d. de J. C.’
"[…]. El (Russell) y sus estudiantes están
satisfechos con esperar – esperar hasta octubre, fecha que ellos calculan será
el fin verdadero de 1914." (Íd., pp. 56-57).4)
Está claro que Russell y su grupo (que, en 1914, se llamaban "Estudiantes
Internacionales de la Biblia") venían anunciando, desde 1889, el fin del mundo
para octubre de 1914, lo mismo que había anunciado Miller para 1844; y Barbour
para 1874. Por tanto, lo mismo que su padre y su abuelo, Russell anunció "que el
fin cabal de los reinos de este mundo y el establecimiento completo del Reino de
Dios se realizarán para el fin de 1914". Tan convencido estaba Russell de que el
fin del mundo iba a llegar para octubre de 1914, que, en ese mismo año, lo
volvió a anunciar con toda rotundidad; así lo dice el mismo Jehovismo:
"[…] el 28 de junio de 1914 estalló la guerra en la
cristiandad. Para el fin de septiembre, cuando habían de terminar los ‘tiempos
de los gentiles’ según el calendario judío o bíblico, nueve naciones del mundo
ya se hallaban en las angustias de la guerra mundial.
En ese año el resto de los israelitas
espirituales (Russell y su grupo) distribuyó en los Estados Unidos de
Norteamérica y el Canadá más de diez millones de ejemplares del tratado, The
Bible Students Monthly, tomo 6, número 1, con el artículo de primera página
‘Fin del mundo en 1914,’ […]." (58/279).5) Es
indudable que el Jehovismo anunció el fin del mundo para octubre de 1914; y este
anuncio lo hizo desde 1889 hasta ese mismo año 1914.
6) Por fin se acabó el año 1914 sin que tuviera lugar el fin
del mundo. Entonces ocurrió al Jehovismo exactamente igual que había ocurrido al
Adventismo cuando no llegó el fin del mundo en 1844, que los seguidores de
Miller terminaron llorando y la gente riéndose de ellos; igual ocurrió a los
seguidores de Russell, padre del Jehovismo:
"El libro Luz I, publicado por la Sociedad Watch Tower
en 1930, página 195, describe la situación de esta manera:
"’Todos los miembros del pueblo de Dios esperaban
con júbilo el año 1914. Cuando llegó ese año y pasó, fue mucha la contrariedad,
disgusto y pena de los del pueblo del Señor, y los miembros del clero los
reprochaban en gran manera, poniéndolos en ridículo por cuanto habían hablado
tanto de 1914 y de lo que entonces sucedería, y porque sus ‘profecías’ quedaron
sin cumplimiento.’" (56/189).7) Es evidente
que el fracaso del Jehovismo en 1914 fue una repetición del chasco del
Adventismo en 1844. En estos dos fracasos, quedó una doble lección para el
futuro, que enseña, a quien quiera ver y aprender, a dónde conducen y cómo
terminan las "profecías" de todos los falsos profetas: en un fracaso para ellos,
y en un desengaño trágico para sus seguidores.
Capítulo III
EL AMAÑO DE ESE
FRACASO
1) Es indudable que Russell había anunciado que, para finales
del año 1914, los reinos de este mundo dejarían de existir y serían sustituidos
por el reino de Dios sobre la Tierra. Veamos la información que aporta sobre
este punto Raymon Franz, perteneciente al libro de Russell, mencionado en el
capítulo anterior:
"Del libro El tiempo se ha acercado (The Time Is At
Hand), páginas 98 y 99, publicado en 1889, encontramos lo siguiente:
"’Es cierto que es esperar mucho al declarar,
como lo hacemos nosotros, que dentro de los próximos veintiséis años todos los
gobiernos presentes serán derrocados y disueltos; […].
"’En vista de esta fuerte evidencia bíblica con
relación a los tiempos de los gentiles, la consideramos una verdad establecida
el que el fin de los reinos de este mundo, y el completo establecimiento del
Reino de Dios, se realizarán y tendrán culminación para finales del 1914.
[…]’
"En la misma publicación, en la página 101,
aparece esta declaración:
"’No se sorprendan, pues, si en capítulos
siguientes presentamos pruebas de que el establecimiento del Reino de Dios ya ha
comenzado, […], y que la [Batalla del gran día de Dios Todopoderoso] (Rev.
16:14), que terminará en 1914 con el completo derrocamiento del presente dominio
sobre la tierra, ya ha comenzado. […]’
"Dos años después de haberse publicado este
libro, en 1891, Russell publicó otro titulado ‘The Kingdom Come’
(‘Venga tu Reino’), y en la página 153 encontramos lo siguiente:
"’Y con el fin del 1914, lo que Dios llama
Babilonia, y que los hombres llaman la cristiandad, habrá pasado, como ya se ha
mostrado con la profecía.’
"El año siguiente, 1892, en el número del 15 de
enero, la Watch Tower declaró que la ‘batalla’ final ya había comenzado,
y que su fin vendría en 1914:
"’La fecha para la terminación de la "batalla"
está definitivamente marcada en las Escrituras como siendo octubre del 1914.
[…]’
"[…] en la Watch Tower en julio de 1894
[…]:
"’Pero recuerden que la fecha del 1914 no es la
fecha del comienzo sino la fecha del final del tiempo de angustia.
[…]’." (56/182-185).2) Y, como también hemos
visto ya más arriba (cap. II, punto 4), cuando llegó el tan cacareado 1914,
repartieron diez millones de ejemplares de cierto escrito, en cuya
primera página se decía : "Fin del mundo en 1914."
3) Cuando pasó el año 1914 sin que llegara el fin del mundo, el
fracaso quedó consumado. Entonces, el mismo Russell empezó a quitar importancia
a ese fracaso; pero, a pesar de todo y de sí mismo, reconoció "el
error":
"En octubre de 1916, poco antes de su muerte, Russell,
escribiendo en el prologo de una nueva edición de El tiempo se ha
acercado, trató de restar importancia al significado del error en lo
predicho para 1914. […]:
"’La idea de que la Iglesia sería recibida en
gloria antes de octubre, 1914 ciertamente tuvo un efecto estimulante y
santificador en miles, todos los cuales pueden alabar al Señor – aun por el
error. Muchos ciertamente, pueden expresarse agradecidos al Señor de que la
culminación de las esperanzas de la Iglesia no haya tomado lugar al tiempo
esperado; […]’." (56/189-190).4) Así, pues,
nada de lo que esperaban Russell y los suyos se cumplió en 1914:
a) No llegó el fin del mundo.
b) No desaparecieron los gobiernos de este
mundo.
c) No se estableció el reino de Dios.
d) No fueron glorificados los creyentes,
etc.5) Por consiguiente, todo lo anunciado por
Russell fue un error, por el cual, dijo después el mismo Russell, que se
podía alabar a Dios; pero lo que no se le ocurrió, a Russell, fue decir que, en
1914, empezó Cristo a gobernar en su reino, como lo afirma hoy el
Jehovismo:
"Los Testigos de Jehová, hoy, creen que Cristo comenzó
oficialmente la gobernación de su Reino en 1914. […]
"Este punto de vista comenzó a cambiar en 1922,
en la asamblea de Cedar Point, ocho años después del 1914." (Íd.,
p. 170 y nota 8).6) En efecto, ahora dicen, los
Testigos de Jehová, que, en 1914, Cristo fue hecho rey en los cielos, con lo
cual empezó entonces el Reino de Dios; en aquel momento también fue establecido
el trono de Dios y de Cristo en el cielo, y desde esa fecha Dios, por medio de
su Hijo, gobierna en la Tierra; pero no saben que empezaron a decir eso en esa
asamblea de Cedar Point el día 10 de septiembre de 1922; por tanto, después de
haber muerto Russell; ésta es la prueba, dada por el mismo Jehovismo:
"El domingo por la tarde, el diez de septiembre, el
presidente Rutherford pronunció un discurso público sobre el tema desafiador
‘Millones que ahora viven nunca morirán.’ En la conclusión presentó una
resolución intitulada ‘Un desafío a los gobernantes del mundo,’ la cual
adoptaron con júbilo las 18.000 a 20.000 personas que estaban allí presentes.
Esta notificó a las naciones que los ‘tiempos señalados de las naciones’ habían
terminado en 1914; que el reino de Dios por Cristo se había establecido en ese
entonces en el cielo; […]; que el reino del Mesías de Jehová era el sanalotodo
para los males de la humanidad; y que por medio de obedecer las leyes de ese
justo reino los hombres seguirán viviendo y nunca morirán de sobre la Tierra.
[…]
"Indisputablemente esa asamblea de Cedar Point
(septiembre 5-13 de 1922) […]" (61/357-358).
"La misma Sociedad de Naciones y su sucesora, las
Naciones Unidas, representan una conspiración internacional contra el reino de
Dios, que nació en los cielos en 1914 al fin de los Tiempos de los Gentiles.
[…]" (59/170).
"En el año 1914 fue cuando Dios comenzó a ejercer
su autoridad sobre los asuntos de la tierra por medio de su amado Hijo a quien
en ese entonces puso sobre su santo trono. […].
"El ‘trono de Dios y del Cordero’ está
establecido en los cielos desde el año de cambio, 1914 E. C."
(60/320-321, 405).7) Es evidente que el
Jehovismo hizo, para el año 1914, el mismo anuncio que había hecho el Adventismo
para 1844; a saber, la desaparición de todos los reinos de este mundo por medio
de la segunda venida de Cristo, y el establecimiento del reino de Dios en la
Tierra; pero, cuando ambos anuncios fracasaron, cada uno conservó (y sigue
conservando) su fecha como buena; pero cada uno transformó su fábula
terrenal fracasada en una fábula celestial nueva. Así, el Adventismo
(como ya hemos visto) dijo que, en 1844, había comenzado en el cielo el
"juicio investigador"; y el Jehovismo, copiando el ejemplo, dijo que, en
1914, había empezado en el cielo "el reino de Dios". Así, cada una de
estas dos multinacionales amañaron su fracaso.
8) Pasó el tiempo, y los nuevos Testigos de Jehová desconocen
que Russell, primer presidente del Jehovismo, anunció el fin del mundo para
1914, y que fue el segundo presidente jehovista, Rutherford, quien inventó, el
día 10 de septiembre de 1922, que el reino de Dios había comenzado en el cielo
en 1914.
Capítulo IV
EL PECULIAR
MENSAJE DEL JEHOVISMO
1) Este mensaje consiste en dar a conocer al mundo entero una
doctrina que nadie, fuera del Jehovismo, ha conocido a lo largo de veinte siglos
de cristianismo. Esta doctrina dice que el reino de Dios empezó en 1914 en el
cielo:
"[…] el reino de Dios con Jesucristo sobre el trono fue establecido en el cielo en el año 1914." (65/212). "Así que algo terminó en 1914 y algo empezó. Lo que terminó fue el período de 2.520 años, o siete 'tiempos señalados de las naciones.' Lo que empezó fue el reino de Dios en el cielo con Cristo como Rey." (Íd., p. 173). "La misma Sociedad de Naciones y su sucesora, las Naciones Unidas, representan una conspiración internacional contra el reino de Dios, que nació en los cielos en 1914 […]." (59/170). "En el año 1914 fue cuando Dios comenzó a ejercer su autoridad sobre los asuntos de la tierra por medio de su amado Hijo a quien en ese entonces puso sobre su santo trono. […] "Ese mensaje desafiador, en reto al régimen mundial de Satanás, que fue dado entonces como toque de trompeta, ha seguido sonando a través de los años hasta ahora y su volumen sigue aumentando. Por página impresa y por conferencias al público ha sonado por todas partes de la Tierra. Centenares de millones de personas han oído o leído acerca de él." (60/220-221).2) He ahí el mensaje peculiar del Jehovismo: El reino de Dios empezó en el cielo en 1914, cuando Cristo fue entronizado como rey. Este mensaje es el que tienen que predicar los TJ a todas las naciones antes que llegue el fin del mundo. Por esto, en todas las portadas de su revista "La Atalaya", como subtítulo se lee: "Anunciando el Reino de Jehová", frase que se refiere a ese reino de Dios comenzado en 1914 (según los TJ). El mensaje que anuncia este reino es el más importante de todos los mensajes para los TJ, el cual deben predicar ellos, según se les ordena en sus publicaciones: "Desde 1914 el Rey de gloria ha tomado su poder y reina. […]. La importancia del mensaje del reino no se puede exagerar. Es el mensaje de todos los mensajes. Es el mensaje de la hora. […] "¡Miren, el Rey reina! Ustedes son sus agentes de publicidad. Por tanto, anuncien, anuncien, anuncien, al Rey y su reino." (66/113). "Este evangelio del reino será predicado en toda la tierra habitada, para testimonio; y entonces vendrá el fin (Mateo 24:14). El dar este testimonio del reino de Dios a todas las naciones antes que venga el fin del mundo en el armagedón es una de las cosas que nos toca hacer como testigos de Jehová." (65/248).3) Por tanto, este mensaje, que anuncia que Cristo fue hecho rey en el cielo en 1914 y entonces empezó el reino de Dios, es el mensaje peculiar del Jehovismo; por lo cual, los TJ: "[…] hacen del Reino la cosa más importante de su vida." (67/142).4) Como vemos, la existencia de ese reino que anuncian los TJ, así como todas las aspiraciones de los dirigentes del Jehovismo (de lo que hablaremos en el capítulo siguiente) dependen de la fecha de 1914, pues, sin ella, todo ese reino y sus esperanzas se irían a pique; por esto, en 1975, F. W. Franz (que después sería presidente mundial del Jehovismo) dijo: "[…] tenemos una fecha que nos sirve de ancla, 1914, […]" (68/286).
Capítulo V
LAS
ASPIRACIONES POLÍTICAS
DE LOS MÁXIMOS DIRIGENTES DEL
JEHOVISMO
1) Los dirigentes del Jehovismo afirman que el reino de Dios,
que empezó en los cielos en 1914, es un gobierno que comenzó en esa fecha, para
gobernar, desde entonces, en el cielo y en la Tierra:
"El reino de Dios es un gobierno". (69/128).
"Cuando terminaran esos ‘tiempos señalados’,
entonces el reino de Dios sería establecido con su Rey en el cielo, […]. Toda la
tierra queda abarcada bajo su dominio." (3/171) y (65/171).
"[…] año 1914 E. C., en el cual nació el reino
mesiánico de Dios en los cielos, puesto que Jehová Dios entonces entronizó a su
Cordero, Jesucristo, para gobernar en medio de sus enemigos tanto en el cielo
como en la Tierra". (70/351).2) Ahora bien, el
Jehovismo dice que Jehová y su Hijo gobiernan en la Tierra por medio de
representantes humanos, que son los máximos dirigentes de los TJ; por tanto,
esos dirigentes son parte del gobierno de Dios, y se autodenominan "el cuerpo
gobernante visible", por oposición a los miembros del gobierno de Dios que
son "invisibles", porque están en el cielo:
"[…] tenemos que reconocer la importancia de la fe en la
habilidad de Jehová Dios y su Hijo para usar representantes humanos al gobernar.
Uno podría responder con presteza a instrucciones o asignaciones pronunciadas
por un ángel o transmitidas por una poderosa, hasta atronadora, voz del cielo.
Pero, ¿qué hay si una asignación viene por medio de representantes humanos del
gobierno celestial? Esto requiere más fe, ¿no es verdad?"
(71/657).
"Para hacer más fácil la ejecución de las
instrucciones de Jesús de predicar ‘estas buenas nuevas del reino’ en toda la
tierra habitada, la Sociedad Watch Tower Bible and Tract también tiene oficinas
sucursales en varios países. Todas éstas están sujetas al cuerpo gobernante
visible, […]." (72/41).3) En 1973, los TJ
daban esta información:
"El Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová está formado
de once hermanos todos ungidos de Dios." (73/257).4) Este Cuerpo Gobernante de los TJ, desde su formación (según ellos el
1 de octubre de 1914), no cesa de aspirar a gobernar todo el planeta Tierra, lo
cual reclama con insistencia, alegando que, en esa fecha, se acabó el permiso
que Dios dio a los gobernantes de todos los países para gobernar la Tierra
durante 2.520 años, desde el año 607 a. C. hasta 1914; desde entonces, el
Gobierno de los TJ debía sustituir a todos los demás gobiernos, por ser este
Cuerpo Gobernante parte integrante del mismísimo Gobierno del reino de Dios
empezado en 1914:
"El asunto sobre el cual el Dios Altísimo tiene que juzgar es
la dominación de la Tierra. Por 2.520 años las naciones mundiales de la Tierra
la han gobernado sin interrupción por parte del Creador de la Tierra. Pero ahora
ha llegado el otoño de 1914 (d. de J. C.) y los ‘tiempos señalados de las
naciones’ han caducado. […] Las naciones no merecen una continuación del permiso
que han tenido para ejercer la soberanía de la Tierra." (61/195).
"[…], ellos (los TJ) estaban seguros de que el 1
de octubre de 1914 había puesto fin legal a los 2.520 años de tolerancia de
parte de Jehová para la soberanía que las naciones gentiles habían asumido sobre
la Tierra; […]" (57/57).
"¿Qué quiso decir todo esto en cuanto a la
dominación al fin de los ‘siete tiempos’ (= a los 2.520 años) en el otoño del
año 1914 (d. de J. C.)? Nada menos grandioso y maravilloso que esto: que la
dominación debería pasar a manos del reino restaurado de Dios, […]"
(61/109).5) En 1914, en la Tierra, el máximo
representante del "recién nacido gobierno del nuevo mundo" era Carlos T.
Russell; ante él deberían haberse inclinado los gobernantes del mundo y haberle
entregado la "soberanía y dominio de la Tierra"; así lo dice el
Jehovismo:
"En el otoño de 1914 los ‘siete tiempos’, o ‘los tiempos
señalados de las naciones’, terminaron también para la potencia mundial binaria
angloamericana. […] Había llegado el tiempo para que el prometido Reino de Dios
y de su Cristo se presentara como el legítimo gobernante de la Tierra. Era el
tiempo apropiado para que los reinos de este mundo, particularmente los reinos
de la cristiandad, se inclinaran ante el recién nacido gobierno del nuevo mundo
y le entregaran su soberanía y dominio de la Tierra."
(61/191).6) El "gobierno del nuevo mundo" ahí
mencionado es el gobierno de la organización de los TJ, que también se llama "la
sociedad del nuevo mundo de los Testigos de Jehová":
"El Buen Pastor ha reunido a las ‘otras ovejas’ junto con la
‘manada pequeña’ u organización que se llama la sociedad del nuevo mundo. Es la
sociedad del nuevo mundo de los Testigos de Jehová […]. Es la sociedad del nuevo
mundo porque los cristianos en ella están siendo entrenados para vida eterna […]
en el nuevo mundo de Dios." (65/195).7) Así,
pues, los gobernantes de la Tierra debían, según los TJ, haber entregado la
soberanía y el dominio de este mundo al gobierno encabezado por el señor
Russell, como representante del gobierno del reino de Dios, que es el único que
tiene derecho a gobernar el mundo desde 1914; así lo afirma el Jehovismo:
"Este reino nació en los cielos en 1914 como el único
gobierno que tiene el derecho de gobernar toda la Tierra."
(74/22).8) Por eso, el Jehovismo espera que
los gobernantes de la Tierra entreguen su poder a ese reino; pero dicen que
éstos no quieren entregarlo:
"Los ‘reyes de toda la tierra habitada’ rehusan reconocer la
existencia de este reino mesiánico establecido. Rehusan quitarse las coronas y
bajar de sus tronos terrestres y entregar su poder de reyes al reino mesiánico
de Dios." (75/21).9) El Jehovismo considera
que los gobernantes de la Tierra no sólo se niegan a entregar su poder, si no
que, además, se han juntado en la ONU para conspirar contra ese reino de Dios
que predican los TJ:
"La misma Sociedad de Naciones y su sucesora, las Naciones
Unidas, representan una conspiración internacional contra el reino de Dios que
nació en los cielo en 1914 al fin de los Tiempos de los Gentiles. Esta
organización internacional para la paz y seguridad por medios humanos es una
falsificación engañosa del reino de Dios por su Cordero, que los testigos de
Jehová han estado predicando a todas las naciones desde el fin de la I Guerra
Mundial ." (59/170-171).10) Por eso, el
Jehovismo asegura que Dios odia a los que se oponen a su soberanía, y los
destruirá:
"En el conflicto universal del Armagedón las naciones de este
mundo perecerán para siempre, incluyendo las llamadas ‘naciones cristianas’ de
la cristiandad. […] Dios odia a los hipócritas porque los hipócritas traen
oprobio a su nombre y se oponen a su soberanía universal. Lógicamente, Dios odia
a la cristiandad. Pronto él la destruirá con el resto del mundo.- Proverbios
6:12-19." (76/52-53).11) Vemos que las
aspiraciones políticas de los máximos dirigentes del Jehovismo son claras y
rotundas; no se puede aspirar con más claridad a gobernar la Tierra aquí y
ahora; pero, como hemos visto, el único fundamento de estas aspiraciones
políticas es la fecha de 1914; todo depende de ella; por esto, uno de estos
aspirantes a gobernar el mundo dijo que tienen una fecha que les sirve de ancla,
1914 (como hemos visto más arriba, cap. IV, punto 4); por lo cual, esta fecha es
de total importancia para el Jehovismo. El ex miembro del Cuerpo Gobernante del
Jehovismo, que ya hemos mencionado, lo expresa así:
"1914 es la fecha de importancia crítica sobre la cual
descansa una gran porción de la estructura doctrinal y autoritaria de los
Testigos de Jehová. […]
"El remover esa fecha, como punto focal
con tal significado, pudiera llevar al virtual desplome de toda la estructura
doctrinal y autoritaria basada en ella. Así de importante es.
"Lo que especialmente distingue sus enseñanzas de
las de cualquier otra denominación es la doctrina fundamental que se centraliza
en el 1914 como la fecha en que el gobierno activo de Cristo empezó; […]"
(56/160, 395).12) Pero ¿de dónde sacan los TJ
esta fecha? Esto es lo que vamos a averiguar a continuación, en la segunda
parte, donde, no sólo quedará demostrada la falsedad de esta fecha de 1914, sino
también todas las fechas intermedias en las cuales se apoya ésta.
Segunda
parte
EL DESMONTAJE DE LOS CÁLCULOS PARA
LLEGAR A 1914
La falsa cronología toda la Historia
trastoca, en gran error desemboca y engaña a quien se confía.
Capítulo primero
EL FUNDAMENTO DEL MENSAJE DE C. T.
RUSSELL
1) Russell predicó su mensaje afirmando que el fin del mundo
sería en 1914, como ya hemos visto.
2) Cuando pasó esa fecha sin que llegara el fin del mundo, ya
muerto Russell, el Jehovismo inventó la doctrina de que, en esa fecha, Cristo
fue hecho rey en el cielo, con lo cual comenzó entonces el Reino de Dios.
3) Por consiguiente, para demostrar el error del Jehovismo,
tenemos que estudiar dos temas:
a) La cronología que usó Russell para establecer la fecha de
1914, lo cual haremos en los capítulos sucesivos.
b) La doctrina jehovista de que el Reino de Dios empezó en el
cielo en 1914, cuando Cristo fue hecho rey. Esto lo examinaremos en la
tercera parte.
4) La cronología usada por Russell se puede resumir en este
gráfico:
Gráfico decimotercero.
5) El mismo Jehovismo, por medio de su Cuerpo Gobernante (en
adelante CG), (también se llama "cuerpo gobernante visible", como ya
hemos visto), nos dice de dónde saca cada una de estas cuatro fechas: 539 a. C.
/ 537 a. C. / 607 a. C. / 1914 d. C., y los períodos intermedios. Por tanto,
vamos a estudiar cada una de ellas siguiendo ese mismo orden.
Capítulo II
LA
FECHA DEL AÑO 539 A. C.
1) ¿Qué aconteció en esta fecha? El CG dice esto:
"Cronólogos seglares generalmente convienen en que Babilonia
cayó en octubre de 539 a. de la E. C.; este suceso está anotado en la
Biblia:
"Dan. 5:30, 31 ‘En aquella misma noche Belsasar
el rey caldeo fue muerto, y Darío el medo mismo recibió el reino’."
(77/137).2) Es evidente que el CG
reconoce que el suceso de la caída de Babilonia se halla en la Biblia;
pero la fecha del año 539 a. C., cuando tuvo lugar ese suceso, no
está en la Biblia, sino que ha sido establecida por "cronólogos seglares"; mas,
¿de dónde sacan esos cronólogos esta fecha? El CG responde así:
"Para calcular las fechas de las Escrituras Hebreas, es
esencial la fecha absoluta del 5 al 6 de octubre del año 539 a. de la E. C. Este
fue el año en que los medos y los persas derrocaron a Babilonia y quedó
definitivamente establecido en la historia seglar cuando se halló un registro
del rey Nabonido, el padre y corregente del rey Belsasar. Este notable documento
en arcilla estableció que Babilonia cayó del 5 al 6 de octubre del año 539 a. de
la E. C. según el calendario gregoriano." (78/1968).3) Es evidente que la fecha del año 539 a. C. corresponde al calendario
gregoriano; pero, como éste no existía entonces, ¿cuál es la fecha consignada en
esa tablilla o "registro del rey Nabonido" (o "crónica de Nabunaid")? Esto
también nos lo dice el Jehovismo:
"’En el año diecisiete del rey Nabunaid, Babilonia cayó a
Ciro el Persa. La crónica de Nabunaid da fechas exactas. En el mes de Tashritu
[…] el día dieciséis […] el ejército de Ciro entró en Babilonia sin batalla’.-
Light from the Ancient Past (Princeton, 1959), Jack Finegan, págs. 227-229"
(77/137).4) El mismo CG dice que la
Biblia no contiene la fecha de la caída de Babilonia, sino que esa fecha
fue registrada por el rey Nabonido en la mencionada tablilla; incluso nos dice
cuando fue descubierta y donde se halla:
"La Biblia registra este acontecimiento en Daniel 5:30. El
registro pagano fue hecho por el rey Nabonido, y ha sido fechado por él en lo
que se conoce como la Crónica de Nabonido, descubierta en 1879 y ahora
conservada en el Museo Británico de Londres." (79/281).5) Aunque el CG llama "registro pagano" a la Crónica de Nabonido,
reconoce que ese registro es el medio que hay para saber la fecha de la caída de
Babilonia:
"El registro notablemente bien fechado de Nabonido de la
caída de Babilonia es nuestro medio de establecer en qué día sucedió este
acontecimiento." (79/335).6) Efectivamente, el
CG tiene razón al decir que ese registro de Nabonido es el medio que hay
para saber la fecha de la caída de Babilonia; por esto, aun reconociendo que se
trata de un "registro pagano", como no hay otro escrito (ni en la Biblia ni
fuera de ella) que feche la caída de Babilonia, el Jehovismo pone su confianza
en ese "registro pagano" de Nabonido para establecer la fecha de la caída de
Babilonia en el año 539 a. C., que es la base de todos los cálculos de su
cronología, para llegar a 1914:
"Con la fecha 539 a. de la E. C. tan firmemente establecida y
con la cual concuerdan tantos doctos, tenemos bastante confianza tocante a dónde
nos hallamos hoy en relación con la caída de Babilonia hace veinticinco siglos."
(80/12).7) Resumiendo lo dicho hasta aquí por
el CG referente a la fecha de la caída de Babilonia, podemos establecer
que éste afirma lo siguiente:
a) La Biblia registra ese acontecimiento en Daniel
5:30-31.
b) Pero la Biblia no tiene la fecha de ese
acontecimiento.
c) La fecha de la caída de Babilonia sólo está
registrada en la Crónica de Nabonido.
d) Esa fecha es el día dieciséis del mes de
Tashritu del año diecisiete del rey Nabonido.
e) Los cronólogos seglares han establecido que
esa fecha del calendario caldeo corresponde al día 6 de octubre del año 539 del
calendario gregoriano.8) Pero el CG no nos
dice cómo han hecho esos cronólogos los cálculos para saber que aquella fecha
del calendario caldeo corresponde a esta fecha del calendario gregoriano; seguro
que el Jehovismo sabe esto; pero se guarda muy mucho de explicarlo, por las
consecuencias nefastas que tal explicación tendría para su cronología; lo
veremos en los capítulos siguientes.
Capítulo III
LA
FECHA DEL AÑO 537 A. C.
1) Para llegar a esta fecha, el CG cuenta el tiempo que
reinó Darío el Medo, desde que éste recibió el reino, cuando cayó Babilonia,
según Daniel 5:30-31. A este Darío, sucedió Ciro, quien, en el primer año de su
reinado, dio la libertad a los judíos, para que regresaran a su tierra a
construir el templo de Jerusalén, según Esdras 1:1-4. El mismo CG lo dice
así:
"El reinado de Darío […] fue breve; la mención del ‘primer
año’ de su reinado infiere que fue rey por lo menos por un año completo. (Dn.
9:1; 11:1) Ciro lo siguió en el trono a fines de 538 […]."
(80/13).
"En Daniel 5:30, 31, se muestra que primero Darío
el Medo gobernó en Babilonia inmediatamente después de su caída. Daniel, en
Babilonia, habla del ‘primer año de Darío hijo de Asuero de la descendencia de
los medos, que había sido hecho rey sobre el reino de los caldeos’. (Dan. 9:1;
11:1; 6:1, 6, 9, 25, 28) El decreto de liberación no se dio en ese año, porque
fue en ese año que Daniel estudió la liberación que vendría al final de
los setenta años. (Dan. 9:1-18). […], por lo menos con un año y posiblemente
parte de un segundo año para Darío el Medo, el primer año del rey Ciro el Persa
quizás no haya comenzado sino hasta el año 538 a. de la E. C., extendiéndose
hasta el siguiente año, 537 a. de la E. C." (81/87).
"Esa fecha es 537 a. de la E. C., la fecha del
decreto de Ciro el Persa dando permiso a los judíos para regresar a su país
natal." (81/86).2) Una vez que el CG ha
llegado a la conclusión de que la fecha del decreto de Ciro, que daba la
libertad a los judíos para regresar a su tierra, corresponde al año 537 a. C.,
explica lo importante que es esta fecha, porque le sirve para confirmar que el
reino de Dios fue establecido en los cielos en 1914; he aquí sus
palabras:
"[…] la fecha 537 a. de la E. C. es muy importante. […] Es
importante para todos nosotros, porque mediante ésta podemos corroborar la
evidencia de […] el establecimiento del reino de Dios bajo Cristo, en los
cielos, en 1914 E. C." (81/90, 91).3) Habiendo
visto hasta aquí cómo llega el Jehovismo a la fecha del año 537 a. C. y lo
importante que es para él esta fecha, pasemos a ver cómo hace para establecer la
fecha siguiente de su cronología (año 607 a. C.), para llegar al año 1914 d. C.
(según el gráfico del precedente cap. I, punto 4).
Capítulo IV
LA
FECHA DEL AÑO 607 A. C.
1) El CG deduce esta fecha contando hacia atrás, desde
el año 537 a. C., los 70 años mencionados en la Biblia (Jer. 25:11-12;
29:10; 2 Cró. 36:20-21); así llega a la fecha del año 607 a. C. y dice que, en
esta fecha, el ejército de Babilonia destruyó Jerusalén, incluido el templo, y,
unos dos meses después, no quedó nadie en el reino de Judá; ésa es la fecha
(según el Jehovismo) para empezar a contar los mencionados 70 años; pero
tengamos en cuenta que esta fecha está calculada contando esos 70 años hacia
atrás, no olvidemos este detalle; pues, en el capítulo siguiente, veremos las
consecuencias de esta forma de contar. He aquí la explicación del CG,
para deducir la fecha del año 607 a. C.:
"Ciro expidió su decreto de liberación para los judíos
durante su primer año, antes de la primavera del 537 a. de la E. C. Esdras 3:1
informa que los hijos de Israel se hallaban de regreso en Jerusalén para el
séptimo mes, o temprano en el otoño. De modo que se cuenta el otoño de 537 como
la fecha de la restauración de la adoración de Jehová en Jerusalén.
"Esta restauración de la adoración de Jehová en
el otoño del 537 marcó el fin de un período profético. ¿Qué período? Fue los
‘setenta años’ durante los cuales la Tierra Prometida ‘tenía que llegar a ser un
lugar devastado’, […]. Los ‘setenta años’ que terminaron en el otoño del año 537
deben haber comenzado, entonces, en el otoño del 607 a. de la E. C. Los hechos
confirman esto. El capítulo 52 de Jeremías describe los sucesos trascendentales
del sitio de Jerusalén, la manera en que se abrieron paso los babilonios y la
captura del rey Sedequías, en 607 a. de la E. C. Luego, como expresa el
versículo 12, ‘y el mes quinto, el día diez’, es decir, el 10 de Ab, los
babilonios quemaron el templo y la ciudad. Sin embargo, éste todavía no fue el
punto de partida de los ‘setenta años’. Todavía permanecía algún vestigio de
soberanía judía en la persona de Gedalías, a quien el rey de Babilonia había
nombrado gobernador de los poblados judíos que quedaban. En ‘el mes séptimo’
Gedalías y otros fueron asesinados, de modo que los judíos que quedaban huyeron
por temor a Egipto. Sólo entonces, desde alrededor del 1 de octubre del 607,
estuvo la tierra en el sentido completo ‘yaciendo desolada ... para cumplir
setenta años’.- 2 Rey. 25:22-26; 2 Cró. 36:20, 21". (79/283-284).
"Aquí, entonces, muy definidamente establecido,
está otro poste indicador – el tiempo en que terminaron los setenta años de
desolación de la tierra de Judá – aproximadamente el 1 de octubre de 537. (Jer.
25:11, 12; 29:10) Ahora es una fórmula sencilla determinar cuando comenzaron los
setenta años. Uno sólo tiene que agregar 70 a 537 para llegar a 607. De modo que
aproximadamente el 1 de octubre del 607 antes de la E. C. se había efectuado a
grado cabal la desolación de la tierra de Judá y quedó vaciada completamente de
sus habitantes". (80/14).2) Una vez visto cómo
llega el CG a establecer la fecha del año 607 a. C., pasemos ahora a
examinar de qué manera llega a la fecha de 1914 d. C.
Capítulo V
LA FECHA DEL AÑO 1914 D. C.
1) Para llegar a esta fecha, partiendo del año 607 a. C., según
los cálculos del CG, hay que considerar varios acontecimientos, los
cuales vamos a reseñar:
a) Fin del gobierno de Jerusalén en el año 607 a. C. (según el
Jehovismo) al ser destronado el rey Sedequías; como ese gobierno representaba al
gobierno de Dios, Dios no tuvo desde entonces ningún representante de su
gobierno en la Tierra; por tanto, desde esa fecha, sólo gobernaron la Tierra las
naciones gentiles; por lo que entonces empezaron "los tiempos de los gentiles",
mencionados en Lucas 21:24, o, según traduce el CG, "los tiempos
señalados de las naciones." (82/1268); después Jesucristo recibiría el
trono de David, según Ezequiel 21:25-27. Así lo explican los TJ:
"[…], cuando Jesús habló en cuanto a que ’Jerusalén’ sería
pisoteada ‘hasta que se cumplan los tiempos señalados de las naciones’, no se
refería simplemente al hecho de que la ciudad literal de Jerusalén sería
pisoteada, sino a algo adicional y mayor. ¿A qué? Para averiguarlo, examinemos
el significado que las Escrituras inspiradas atribuyen a Jerusalén.
"Jerusalén fue la capital de la nación de Israel,
de cuyos reyes de la línea de David se decía que ‘se sentaban sobre el trono de
Jehová.’ (1 Cró. 29:23) Por lo tanto, Jerusalén representaba el asiento del
gobierno constituido divinamente o reino típico de Dios que se ejercía por medio
de la casa de David. Con su monte Sión, era ‘el pueblo del gran Rey.’ (Sal.
48:1, 2) Por consiguiente, Jerusalén vino a representar el reino de la dinastía
del rey David, de manera muy semejante a como Washington, Londres, París, Moscú
representan los poderes gobernantes de las naciones del día presente, y así se
mencionan en los comunicados.
"El pisotear a aquel reino de la dinastía de
gobernantes davídicos no comenzó originalmente con la devastación romana de la
ciudad de Jerusalén en 70 E. C. Comenzó siglos antes con el derrocamiento de
aquella dinastía en 607 a. de la E. C. cuando el rey babilonio Nabucodonosor
destruyó a Jerusalén y capturó al destronado rey de la línea de David,
Sedequías, y aquella tierra quedó desolada. (2 Rey. 25:1-26) Esto concordó con
las palabras proféticas dirigidas a Sedequías en Ezequiel 21:25-27, […].
"Así, con el destronamiento del rey Sedecías en
607 a. de la E. C. y la desolación de Jerusalén y Judá, las potencias gentiles
ejercieron dominio sobre toda la Tierra. El reino de la dinastía del rey David
sufrió una interrupción. Por consiguiente, Jerusalén, que representaba al ‘trono
de David’ que habría de darse al que tenía el derecho legítimo, Jesucristo,
continuaría siendo pisoteada mientras el reino de Dios, según funcionaba por
medio de la casa de David, fuera mantenido en una condición baja, sin estar en
operación, bajo las potencias gentiles." (83/196-197).
"Los testigos de Jehová explican que los ‘tiempos
señalados de las naciones’ constan de un período de tiempo de clase especial. Es
el largo período de tiempo en que las naciones gentiles o no judías dominan la
tierra. Es un tiempo en que Jehová no domina en relación con la tierra."
(65/171).b) Como vemos, el CG dice que
los "tiempos señalados de las naciones" durarían desde que el rey Sedequías fue
destronado en el año 607 a. C. (según él) hasta que el trono de David, que ocupó
Sedequías, fuera dado a Jesucristo; pero ¿cuántos años durarían esos "tiempos
señalados de las naciones" o "tiempos de los gentiles", para llegar a la fecha
cuando Jesucristo recibiría ese trono, según la explicación del Jehovismo? Los
TJ lo dicen así:
"Naturalmente queremos saber cuándo terminaron los ‘tiempos
señalados de las naciones’. Pero primero tenemos que saber cuánto duran esos
tiempos. La Biblia nos dice que los ‘tiempos señalados de las naciones’ serían
‘siete tiempos’. El reino de Dios no podía empezar hasta que hubiesen pasado
‘siete tiempos’.- Daniel 4:16".
"¿Cuánto duran ‘siete tiempos’? Los testigos de
Jehová explican esto por medio de señalar a Apocalipsis 12:6, 14. El versículo
14 hace mención de ‘un tiempo y dos tiempos y la mitad de un tiempo’. Esto
representa tres tiempos y medio, o la mitad de siete tiempos. El versículo 6 se
refiere a tres tiempos y medio como constando de 1.260 días. Así que ‘siete
tiempos’ sería dos veces 1.260 días ó 2.520 días".
"¿Pero son los ‘siete tiempos’ 2.520 días de
veinticuatro horas? No. Con Dios cada día cuenta por un año. En Números 14:34 la
regla de Dios es ‘por cada día un año.’ Y en Ezequiel 4:6 Dios señaló ‘un día
por cada año.’ Así que los 2.520 días vienen a ser 2.520 años. Esto hace que los
‘siete tiempos’ de los ‘tiempos señalados de las naciones’ duren 2.520
años.
"Ahora bien, puesto que los ‘tiempos señalados de
las naciones’ empezaron en 607 a de J. C., tenemos que contar adelante 2.520
años. ¿Adónde nos trae eso? Al año 1914 (d. de J. C.). Este es el año designado
en la Biblia en que habrían de terminar los ‘tiempos señalados de las naciones.’
Es el año en que habría de dársele a Cristo, ‘cuyo es el derecho’, el reino
celestial.
"Así que algo terminó en 1914 y algo empezó. Lo
que terminó fue el período de 2.520 años, o siete `tiempos señalados de las
naciones.’ Lo que empezó fue el reino de Dios en el cielo con Cristo como Rey."
(65/173).2) El CG, precisando más las
fechas, nos dice que esos 2.520 años empezaron el día 1 de octubre del año 607
a. C. y terminaron el día 1 de octubre del año 1914:
"2.520 años comenzando en el otoño de 607 a. de la E. C.
terminan en el otoño de 1914:
"Desde alrededor del 1 de octubre de 607 a. de la
E. C. hasta el 31 de diciembre del (año) 1 a. de la E. C. son 606 ¼ años. Desde
el 1 de enero del año 1 E. C. hasta alrededor del 1 de octubre de 1914 de la E.
C. son 1.913 ¾ años. 606 ¼ más 1.913 ¾ = 2.520."
(77/144).3) Vemos que el CG dice que
los "tiempos señalados de las naciones" (o "tiempos de los gentiles"), de Lucas
21:24, duran "siete tiempos", según Daniel 4:16, y que esos siete tiempos son
2.520 días, según Apocalipsis 12:6, 14; asimismo esos 2.520 días son 2.520 años,
según Números 14:34 y Ezequiel 4:16. Estos 2.520 años empezaron el 1 de octubre
del año 607 a. C., cuando, al ser destronado el rey Sedequías, Dios ya no tuvo
ningún representante de su gobierno en la Tierra; desde entonces la Tierra fue
gobernada sólo por las naciones gentiles durante esos 2.520 años; estos años
terminaron el día 1 de octubre de 1914; entonces terminaron esos tiempos de
gobierno de los gentiles, y Jesucristo fue hecho rey en los cielos, con lo cual
el reino de Dios empezó entonces en el cielo, y la Tierra quedó, desde esa
fecha, bajo el gobierno de ese reino. Ésta es la explicación del
CG:
"Por 2.520 años las naciones mundanas de la Tierra la han
gobernado sin interrupción por parte del Creador de la Tierra. Pero ahora ha
llegado el otoño de 1914 (d. de J. C.) y los ‘tiempos señalados de las naciones’
han caducado. […]. Las naciones no merecen una continuación del permiso que han
tenido para ejercer la soberanía de la Tierra." (61/107).
"[…], ellos (los TJ) estaban seguros de que el 1
de octubre de 1914 había puesto fin legal a los 2.520 años de tolerancia de
parte de Jehová para la soberanía que las naciones gentiles habían asumido sobre
la Tierra; […]." (57/57).
"Esto, por tanto, significa que ‘los tiempos
señalados de las naciones’ se cumplieron en 1914 E. C. En ese tiempo terminó el
pisotear a Jerusalén. El reino de Dios, funcionando por medio de la casa del rey
David, asumió el poder y comenzó a gobernar. Sí, Jesucristo, aquel que tiene el
‘derecho legal’, fue instalado entonces como rey, habiendo recibido ‘el trono de
David su padre’.- Eze. 21:27; Luc. 1:32." (84/200).
"Cuando terminaran esos ‘tiempos señalados’,
entonces el reino de Dios sería establecido con su Rey en el cielo, donde ningún
gentil o nación impía pudiera hollarlo. Toda la tierra queda abarcada bajo su
dominio. Envía su poder desde el cielo para hacer que se haga la voluntad de
Dios en toda parte de la tierra. Es este reino celestial el que no podía empezar
antes que terminaran los ‘tiempos señalados de las naciones’."
(65/171).4) Es evidente que, según el
CG, toda la Tierra quedó bajo el gobierno del reino de Dios que empezó en
1914 en el cielo, y, desde ese Gobierno del cielo, llega el poder a la Tierra,
para que en ella se haga la voluntad de Dios; pero, ese poder que llega a la
Tierra, lo ejerce el CG del Jehovismo, que está en Brooklyn, Nueva York
(U. S. A.). Estos dirigentes se autodenominan (entre otros nombres, como ya
hemos visto) "el cuerpo gobernante visible"; porque forman parte, según ellos,
del gobierno de ese reino que empezó en 1914 en el cielo; también se dan el
nombre de "esclavo fiel y discreto", por medio del cual, Dios da el alimento
espiritual mediante las revistas y libros que escriben esos dirigentes; así lo
afirman ellos mismos:
"[…] Cristo está usando una sola organización en la tierra
para llevar el alimento espiritual a la gente. Dijo Jesús: ‘¿Quién, pues, es el
siervo fiel y prudente (‘esclavo fiel y discreto’, NM), a quien su señor ha
puesto sobre su familia, para darles el alimento a su tiempo? ¡Bienaventurado
aquel siervo, a quien su señor cuando viniere le halle haciendo así! De cierto
os digo, que le pondrá sobre todos sus bienes.’ – Mateo 24:45-47.
"En fiel cumplimiento de las palabras de Jesús,
Cristo ha nombrado y puesto a los últimos de la nación espiritual de Dios ‘sobre
todos sus bienes’. ¿Quién, pues, es este ‘siervo fiel y prudente’ o ‘esclavo
fiel y discreto’? El ‘siervo’ no es cierto hombre. Tampoco es la Sociedad Watch
Tower. Es el cuerpo unido de los últimos que han sido recogidos de la nación
espiritual de Dios. El hecho de que se puede hacer referencia a un cuerpo,
congregación o nación de gente como ‘siervo’ de Dios El nos lo muestra en Isaías
43:10, donde él dice: ‘Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi Siervo, a
quien he escogido. (65/192-193).
"Para entender el mensaje de la Biblia, lo que
son los propósitos de Dios y lo que las personas deben hacer para obtener Su
favor y guía, la mayoría de las personas necesitan la respuesta a muchas
preguntas y es necesario darles mucha explicación. En tiempos modernos, el medio
más eficaz que se ha hallado para lograr esto ha sido el de los estudios
bíblicos de casa, usando publicaciones suministradas por la clase del ‘esclavo
fiel y discreto’ por medio de la Sociedad Watch Tower. […] La gran mayoría de
los que hoy se asocian con el pueblo de Jehová por toda la Tierra recibieron
ayuda por medio de un estudio bíblico de casa de este tipo.
"[…]. Mientras efectúan su trabajo (de casa en
casa) se esfuerzan por utilizar cabalmente las excelentes publicaciones que
suministra la clase del ‘esclavo fiel y discreto’ por medio de la Sociedad Watch
Tower." (98/120, 140).
"Bajo la supervisión de un cuerpo gobernante
central con residencia en Brooklyn, Nueva York, se prepara literatura que
considera y explica la Biblia. El órgano principal de los testigos de Jehová
para diseminar las verdades bíblicas es La Atalaya. Esta revista empezó
con una edición de 6.000 ejemplares en julio de 1879, y ha aumentado hasta tener
una circulación de 9.000.000 en 79 idiomas desde la fecha del 1 de enero de
1978. Una revista compañera, ¡Despertad!, empezó a publicarse en inglés
como The Dolden Age en 1919 y posteriormente (de 1937 a 1946) como
Consolación. La circulación de ¡Despertad! Con fecha de 8 de enero
de 1978, fue de 8.900.000 en 33 idiomas." (86/25).5) A la hora de redactar este texto (noviembre del 2001), La
Atalaya alcanza una tirada quincenal de 23.042.000 ejemplares (62/2),
y ¡Despertad!, también quincenal, llega ahora a los 20.682.000 ejemplares
(63/2); esto significa que, entre estas dos revistas, el Jehovismo
distribuye 87.448.000 ejemplares de esas dos revistas al mes, amén de la
cantidad de ejemplares de "biblias" manipuladas, libros y folletos. Por lo que
el Jehovismo aparece como una gran multinacional editora con dos fines:
a) recaudar fondos "voluntarios" (porque se presenta como una Sociedad no
lucrativa; por eso, no vende sus publicaciones, sino que las regala a cambio de
una ayuda para los gastos de la publicación) por medio de esas publicaciones, y
b) hacer más TJ, los cuales recaudarán más fondos, etc., y así hasta que
llegue el Armagedón y acabe con ese "inicuo sistema de cosas" (como a ellos les
gusta decir para referirse a todo lo que no es el Jehovismo; pero que a los TJ
les cuadra mejor que a nadie). Aquí debemos precisar que el grupo llamado por el
Jehovismo "esclavo fiel y discreto" o "esclavo" o "los ungidos" son las personas
que, según los TJ, quedan vivas de los 144.000 mencionados en el Apocalipsis
(según su particular interpretación), y que, según ellos, todas ellas son
testigos de Jehová; a ese colectivo "esclavo", pertenecen los máximos dirigentes
del Jehovismo, llamados "el cuerpo gobernante visible" o simplemente "el cuerpo
gobernante", éstos son los que escriben toda la literatura del Jehovismo, en la
cual aparecen toda suerte de contradicciones, cambios doctrinales, profecías
jehovistas fallidas, etc.; cuando se presenta una de estas anomalías a un TJ, en
seguida trata de buscar una justificación diciendo que todo eso es debido a que
han recibido "más luz" o "nueva luz", y, por tanto, todas esas publicaciones
atrasadas ya no tienen ningún valor; pero, cuando sucede esto, hay que
presentarles la cita siguiente y hacer que se atengan a ella, que dice:
"En su obra predicadora los testigos de Jehová usan libros y
folletos para la conveniencia de la gente. Dichas publicaciones contienen las
verdades de la Biblia en forma permanente para que la persona interesada las
estudie a su conveniencia." (67/219).6) Es
evidente que, según los TJ, desde el 1 de octubre de 1914, sus máximos
dirigentes, que se autodenominan "el cuerpo gobernante visible", forman parte
del gobierno del reino de Dios que empezó en 1914 en el cielo, cuyas
aspiraciones políticas ya hemos visto (en la primera parte, capítulo V); quienes
también suministran el alimento espiritual a todos los TJ por medio de esa
literatura mencionada. Ahora bien, el que estos máximos dirigentes de los TJ
formen parte del gobierno de ese reino comenzado en 1914 (según ellos) y que
también ellos sean el órgano, o "esclavo fiel y discreto", que Dios tiene en la
Tierra para distribuir el alimento espiritual a todos los TJ por medio de sus
libros, revistas, folletos, etc., todo, incluida la existencia de ese reino, se
lo juega el Jehovismo a que sean ciertos sus cálculos para llegar a 1914; pero
he aquí la tragedia para esos dirigentes: ellos mismos destruyen sus propios
cálculos para llegar a 1914, con lo cual ese reino comenzado para ellos en 1914
no es más que una fantástica quimera, como vamos a ver en el capítulo
siguiente.
Capítulo VI
LOS ESCRITOS
DEL JEHOVISMO DESTRUYEN LA FECHA DE 1914
A) Destrucción de la cronología para llegar a
1914.
1) Recordemos que todos los cálculos del Jehovismo para llegar
a 1914 se apoyan en la fecha del año 539 a. C., cuando Babilonia fue conquistada
por el ejército de Ciro; volvemos a poner aquí la cronología jehovista para
llegar a 1914:
Gráfico decimocuarto.
2) Es evidente que la base de la existencia del reino de Dios y
del gobierno que, según los TJ, empezaron en 1914 es la fecha del año 539 a. C.
Recordemos algunas afirmaciones del CG insistiendo en lo segura que es
esta fecha, y en la confianza que tiene puesta en ella, hasta tal punto que la
llama "fecha absoluta", lo que da a entender la importancia que tiene para los
TJ:
"Esta fecha de 539 a. de la E. C. es una fecha establecida,
probada y aceptada por la historia seglar." (79/85).
"Cronólogos seglares generalmente convienen que
Babilonia cayó en octubre de 539 a. de la E. C.; […]" (77/137).
"Autoridades modernas han establecido esta fecha
absoluta para la caída de Babilonia como el 11-12 de octubre 539 a. de la E. C.,
según el calendario juliano, o el 5-6 de octubre por el calendario gregoriano."
(79/281).
"Con la fecha 539 a. de la E. C. tan firmemente
establecida y con la cual concuerdan tantos doctos, tenemos bastante confianza
tocante a dónde nos hallamos hoy en relación con la caída de Babilonia hace
veinticinco siglos." (80/12).3) Vemos que los
TJ confían en los cálculos que han hecho historiadores, cronólogos y
autoridades modernas para establecer la fecha del año 539 a. C., para la toma de
Babilonia por el ejército de Ciro; pero se cuidan muy mucho de no explicar
cuáles son los cálculos que han hecho todos esos señores, para llegar a saber
que Babilonia cayó en esa fecha; porque, si explicaran esto, sería la ruina de
toda su cronología para llegar a 1914, como vamos a ver en lo que sigue (a la
"fecha absoluta" del año 539 a. C., ahora la llaman "fecha eje"),
(104/282) y (79/281).
4) El CG dice que sólo existe un documento para saber la
fecha de la caída de Babilonia; estas son sus palabras:
"El registro notablemente bien fechado de Nabonido de la
caída de Babilonia es nuestro medio de establecer en qué día sucedió este
acontecimiento." (79/335).
"El registro pagano fue hecho por el rey
Nabonido, y ha sido fechado por él en lo que se conoce como la Crónica de
Nabonido, descubierta en 1979 y ahora conservada en el Museo Británico de
Londres." (79/281).5) ¿Y cuál es la fecha, de
esa caída de Babilonia, que escribió el rey Nabonido en su Crónica?; el
CG contesta así:
"En el año diecisiete del rey Nabunaid (Nabonido), Babilonia
cayó a Ciro el Persa. La crónica de Nabunaid da fechas exactas. En el mes de
Tashritu […] el día dieciséis […] el ejército de Ciro entró en Babilonia sin
batalla." (77/137).6) No hay duda de que,
prescindiendo por el momento del día y del mes, el año de la caída de Babilonia
fue el año diecisiete del rey Nabonido; es decir, cuando estaba
transcurriendo el año 17 de su reinado, y el CG dice que esta fecha es
exacta. Ahora bien, ¿cómo se puede saber que ese año 17 coincide con la fecha
del año 539 a. C. de nuestro calendario? Amigo testigo de Jehová, haz esta
pregunta al CG de la Watch Tower, y verás como jamás te lo explicará;
tampoco te lo explicará ningún superintendente de los TJ que tu conozcas; haz la
prueba; pregúntales; escribe a la sede del Jehovismo en Brooklyn; de todas
formas, a continuación va la explicación.
7) Para saber a qué año de nuestro calendario corresponde el
año 17 de Nabonido, tenemos que saber primero a qué año de nuestro calendario
corresponde el año primero de este rey, para contar desde allí esos 17 años; y,
para saber en qué año empezó a reinar este rey, tenemos que saber antes cuándo
terminó de reinar el rey anterior, y así sucesivamente hasta que empecemos a
contar desde el año que comenzó a reinar el primer rey de Babilonia, para contar
desde allí todos los años que reinó cada uno de los reyes de Babilonia, del
período que nos ocupa, que es el imperio neobabilónico; así veremos si el último
año del reinado del último rey, que es el año 17 de Nabonido, coincide con el
año 539 a. C. de nuestro calendario; por la importancia que tiene esta fecha del
año 539 a. C. para los TJ, y por la confianza que tienen puesta en ella, merece
la pena estudiar esto a fondo. Pero ¿cuántos son los reyes de Babilonia hasta
llegar a Nabonido y cuántos años reinó cada uno de ellos? Todo esto nos lo dice
claramente el CG, al afirmar que los reyes del "IMPERIO BABILÓNICO"
fueron éstos:
"Nabucodonosor. "Evilmerodac.
"Nergalsarosor.
"Laborosoarchod.
"Nabonido.
"(Baltasar – Belsasar – murió 539 a.
de J. C.)" (61/389).8) Vemos que, según el
CG, éstos son todos los reyes del imperio babilónico; pero no dice los
años que reinó cada uno de ellos, a pesar de que lo sabe; mas lo dirá por otra
parte, aunque de forma fragmentaria; pues, por una parte afirma:
"Amel-Marduk (Evil-merodac) era el hijo mayor, sucedió a
Nabucodonosor en el trono en 581 a. de la E. C. […]
"Evil-medodac reinó dos años y fue asesinado por
su cuñado Neriglissar (Nergalsarosor) que reinó por cuatro años, […]. Su hijo
menor de edad Labashi-Marduk (Laborosoarchod), un muchacho vicioso, le sucedió,
y fue asesinado en el transcurso de nueve meses. Nabonido, […], tomó el trono y
tuvo un reinado más o menos glorioso hasta que Babilonia cayó en 539 a. de la E.
C." (87/349).
"Se informa que Nabucodonosor reinó cuarenta y
tres años […]." (61/122).9) Es evidente que,
entre estas dos últimas citas y las anteriores, nos dice, el CG, los años
que reinó cada uno de los cinco reyes de la lista anterior (punto 7), excluyendo
a Baltasar, porque dejó de reinar al mismo tiempo que su padre Nabonido. He aquí
el resumen de todos esos datos que nos da el CG:
- Nabucodonosor ........... 43 años.
- Evilmerodac ................ 2
"
- Nergalsorosor ............. 4
"
- Laborosoarchod .......... (9
meses).
- Nabonido .................... 17
"
------------------------
Total ..... 66 " (+ 9
meses).10) Estamos de acuerdo en que, desde que
empezó a reinar Nabucodonosor hasta que terminó de reinar Nabonido (en su año 17
de reinado), pasaron esos 66 años (los nueve meses indicados no pueden
contarse como un año más; por lo que operaremos en los cálculos con esos 66
años). Ahora nos hace falta saber cuándo empezó a reinar Nabucodonosor, para
contar desde allí el primero de esos 66 años, y, entonces, sabremos a dónde va a
parar el último de esos mismos 66 años, que es el último de los 17 años del
reinado de Nabonido; sólo, cuando hagamos este cálculo, veremos si ese año 17
coincide, o no, con el año 539 a. C.
11) Ahora, los TJ sólo tienen que consultar en los libros de
Historia, y verán que todos los libros que digan que Babilonia cayó en el año
539 a. C. también dirán que Nabucodonosor empezó a reinar en el año 605 a. C.
Ahora, para saber si la fecha del año 539 a. C. es correcta, debemos comprobarlo
contando los 66 años desde cuando empezó a reinar Nabucodonosor en el año 605 a.
C. Por consiguiente, al año 605, le restamos los 66 años que hemos sumado
anteriormente, y sabremos cuál es el último de esos 66 años, el cual coincide
con el año 17 del rey Nabonido; he aquí la operación: 605 – 66 = 539; así
calculan los historiadores y cronólogos, mencionados más arriba por el CG
del Jehovismo, la fecha del año 539 a. C. para la caída de Babilonia.
12) Ahora bien, si los TJ dan por buena la fecha del año 605 a.
C. como fecha del comienzo del reinado del rey Nabucodonosor, tendrán como
resultado la fecha del año 539 a. C., para la caída de Babilonia en el año 17
del reinado del rey Nabonido; pero, al mismo tiempo, destruirán los cálculos de
su CG para llegar al año 1914.
13) He aquí la demostración de la destrucción de los cálculos
jehovistas para llegar a 1914: la misma Biblia de los TJ dice que Nabucodonosor
destruyó Jerusalén y el templo en el año 19 de su reinado, según 2
Reyes 25:8-10 (82/512) y Jeremías 52:12-16
(82/1003).
14) Puesto que, según la Historia (64/86-97),
Nabucodonosor empezó a reinar en el año 605 a. C, para saber a qué fecha
corresponde el año 19 de su reinado, restamos estos 19 años al año 605 a. C.,
que es cuando empezó a reinar; he aquí la operación: 605 – 19 = 586 a. C.; por
tanto, Nabucodonosor destruyó Jerusalén en el año 586 a. C. que fue el año 19 de
su reinado; pero el CG dice que esa destrucción de Jerusalén fue en el
año 607 a. C.; esto supone una diferencia de 21 años en los cálculos del
Jehovismo para llegar a 1914; es decir, aquí hay una laguna de 21 años que no
permite llegar a la fecha de1914, la cual, por esto, resulta ser falsa. Veamos
esto en el siguiente gráfico:
Gráfico decimoquinto.
15) Es evidente que la fecha del año 607 a. C. ha quedado
destruida, lo cual supone una tragedia para la fecha de 1914 y para el reino y
el gobierno que se apoyan en ella; todo eso resulta ser una quimera; ese reino y
ese gobierno no existen en la realidad en ninguna parte; todo eso es un fraude;
porque, al retroceder la fecha del 607 al 586, la fecha de 1914 retrocede al
1893.
16) Ahora bien, el CG, para remediar este descalabro que
acaba con su razón de ser al poner al descubierto el gran error de la fecha del
año 607 a. C., recurre a un sofisma que consiste en afirmar que Nabucodonosor no
empezó a reinar en el año 605 a. C., como dice la Historia, sino que empezó en
el año 625 a. C.; éstas son sus palabras:
"Se informa que Nabucodonosor reinó cuarenta y tres años
desde su entronización en 625 a. de J. C., […]."
(61/122).17) Jamás encontrará nadie un libro
de Historia que sea posterior al hallazgo de la Crónica de Nabonido (en el año
1879, según 79/281) y diga, por una parte, que Babilonia cayó en el año
539 a. C., y, por otra parte, que Nabucodonosor empezó a reinar en el año 625 a.
C.; esto sólo es un invento del CG para que, al adelantar 20 años el
comienzo del reinado de Nabucodonosor, el año 19 del reinado de este rey
coincida con el año 606 a. C., que es cuando Russell decía que había sido
destronado el rey Sedequías en el momento de la destrucción de Jerusalén;
después dijeron que ese hecho sucedió en el año 607 a. C.; he aquí la
prueba: Russell, en 1877, publicó un libro titulado "Tree Worlds, and The
Harvest of This World (Tres mundos, y la siega de este mundo)"; en las
páginas 83 y 189 de ese libro, dice así:
"’Por lo tanto, fue en 606 a. de J. C., que el reino de Dios
llegó a su fin, la diadema fue quitada, y toda la Tierra entregada a los
gentiles. 2520 años desde 606 a. de J. C terminarán en 1914 d. de J. C.,
[…].’."
"’[…], de la misma manera estos 2520 años o
‘tiempos de los gentiles’ se extienden desde 606 a. de J. C., hasta 1914 d. de
J. C., […]’." (Citado en 58/278).18) Después,
en 1924, J. F. Rutherford (sucesor de Russell) escribió esto:
"El destronamiento de Sedequías ocurrió en el año 606 antes
de Cristo." (88/12).19) En 1928, el mismo
autor insiste en que el destronamiento de Sedequías ocurrió en el año 606 a. C.;
éstas son sus palabras:
"En el año 606 A. de C., cuando el destronamiento de
Sedequías, último rey de Israel, […]." (89/91).20) Evidentemente era un error decir que, contando 2.520 años desde el
606, se llegaba a 1914; cuando se dieron cuenta de ese error, retrasaron un año
la fecha de la destrucción de Jerusalén y el destronamiento de Sedequías, y los
pusieron en el año 607. Quien conoce bien esta tramoya, lo cuenta así:
"No fue sino hasta después de la muerte de Rutherford en 1942
que un cambio se hizo con relación al año 606 antes de la Era Común como el
punto de comienzo para los 2.520 años. Extrañamente, el hecho de que 2.520 años
desde 606 a. J. C. llevaban en realidad al 1915 E. C. y no al 1914 E. C., no se
reconoció ni se atendió por más de 60 años.
"Entonces, calladamente, se atrasó el punto de
comienzo un año, al 607 a. de J. C., permitiendo la retención del año 1914 E. C.
como el punto final de los 2.520 años. Ninguna evidencia histórica se había
presentado al efecto de que la destrucción de Jerusalén había ocurrido un año
antes de lo creído. El deseo de la organización de retener el 1914 como fecha
señalada por ellos durante muchos años (cosa que ellos no habían hecho con 1915)
ocasionó el atrasar la destrucción de Jerusalén un año, una cosa fácil de hacer
– en el papel." (56/224).21) Efectivamente, si
restamos 606 años a los 2.520, se llega a 1914, que es como lo calculó Russell,
y eso parece que es un cálculo correcto; pero el error está en que, si la
destrucción de Jerusalén hubiera ocurrido en el otoño del año 606 (como decía
Russell), sólo tendríamos, de antes de Cristo, 605 años completos más un
trimestre (el que va desde principios de octubre hasta el final del año 606), es
decir, 605, 25 años. Si, a los 2.520 años, restamos los 605, 25, llegamos al
otoño del año 1915; en efecto: 2.520 – 605, 25 = 1914, 75, lo cual nos sitúa en
el otoño del año 1915. El hecho de tener que retrasar un año la destrucción de
Jerusalén desde el 606 al 607, para conservar la fecha de 1914, supone que
Russell no sabía hacer esa sencilla operación matemática; no obstante, este
individuo pretendía calcular la fecha del fin del mundo para 1914, cuando sus
cálculos llegaban hasta 1915, y ni siquiera se dio cuenta de ese error suyo en
toda su vida; y no sólo él, sino también su sucesor, Rutherford, y todos los TJ
continuaron "por más de 60 años" enseñando que contando 2.520 años desde octubre
del año 606 a. C., se llegaba a octubre del año 1914 d. C. Por fin, se dieron
cuenta de su error, y cambiaron la fecha de la destrucción de Jerusalén, desde
el 606 al 607; pero ¿no fue esa destrucción un hecho histórico?, ¿cómo, pues, se
puede cambiar la fecha?; lo lógico habría sido que hubieran dicho que los 2.520
años terminaban en 1915; así habrían corregido el error correctamente; pero,
como habían convertido la fecha de 1914 en una especie de ídolo, ya no la podían
cambiar; por eso cambiaron la fecha del 606, la cual, al ser una fecha falsa,
inventada por el Jehovismo, es una fecha suya, y la puede poner donde más le
convenga, aunque ya veremos más abajo otra causa de ese cambio (puntos 30-34).
Los TJ actuales deberían de tomar nota de lo bien inspirado que estaba su
fundador; pero por la diosa ignorancia. No obstante, todavía vienen ahora los TJ
a enseñarnos que Nabucodonosor destruyó Jerusalén en el año 607 a. C., y piensan
que eso es lo correcto, y quien diga que ese hecho sucedió en el año 586 a. C.
está en un error; después de todo: "¡sus Minervam!".
22) Volviendo a los cálculos que presentan ahora los TJ, vemos
que, si contamos los 66 años (que reinaron todos los reyes de Babilonia, desde
Nabucodonosor hasta Nabonido, según la enseñanza del CG) desde el año 605
a. C. (que es cuando dice la Historia que empezó a reinar Nabucodonosor), se
destruye la fecha del año 607 a. C.; por esto, dice el CG que
Nabucodonosor comenzó a reinar en el año 625 a. C. Por tanto, haciendo caso a
esta afirmación jehovista, contamos esos 66 años desde el año 625 a. C., para
saber cuál es el último año del rey Nabonido, en el cual cayó Babilonia;
haciendo la operación, tenemos: 625 – 66 = 559; en este caso, resulta que
Babilonia cayó en el año 559 a. C., en lugar de ser en el año 539 a. C., que
dice la Historia; pues, al retrasar 20 años el comienzo de esos 66 años, también
es lógico que el final se retrase otros 20 años. Vemos esto en otro
gráfico:
Gráfico decimosexto.
23) Por tanto, si contamos el reinado de Nabucodonosor desde el
año 605 a. C. (como dice la Historia), sale la fecha del año 539 a. C., como la
fecha de la caída de Babilonia (que es lo que interesa al Jehovismo); pero, en
este caso, el año 19 del reinado de Nabucodonosor (en el cual destruyó
Jerusalén) no coincide con el año 607 a. C., sino con el 586 a. C.; y entonces
los cálculos para llegar a 1914 quedan destruidos por resultar falsa la fecha
del año 607 a. C. Por esto el CG (contradiciendo la enseñanza de la
Historia) afirma que Nabucodonosor empezó a reinar en el año 625 a. C.
24) Ahora bien, si contamos el reinado de Nabucodonosor desde
el año 625 a. C. (como dice el CG), resulta que el año 19 de
Nabucodonosor pone la destrucción de Jerusalén en el 607 a. C. (donde quiere el
Jehovismo); pero, como sólo hay 66 años para llegar (desde el comienzo del
reinado de Nabucodonosor) hasta la caída de Babilonia, resulta que, si este rey
comenzó a reinar en el año 625, Babilonia cayó en el año 559 a. C. (en lugar de
ser en el 539), con lo cual quedan destruidos por la base todos los cálculos
para llegar a 1914; porque, al retrasar, el CG, 20 años el comienzo del
reinado de Nabucodonosor, retrasa también 20 años el comienzo de esos 66 años;
por lo que, al mismo tiempo, también retrasa 20 años el final de los 66 años;
así el año 17 de Nabonido (que es el último de esos 66), en el cual cayó
Babilonia, ya no coincide con el 539, sino con el año 559 a. C. Por
consiguiente, los cálculos del CG para llegar a 1914 sólo son un cúmulo
de errores: o fallan por el año 607 a. C. o se destruyen por el año 539 a. C.
(como se ve en los dos últimos gráficos, puntos 14 y 22); porque es
imposible mantener las fechas de los años 625 a. C. (para el comienzo del
reinado de Nabucodonosor) y 539 a. C. (para la caída de Babilonia en el año 17
de Nabonido), dado que entre esas dos fechas hay 86 años (625 – 86 = 539);
mientras el CG enseña, como ya hemos visto más arriba (puntos 7-9), que,
entre todos los reinados de los reyes de Babilonia desde Nabucodonosor hasta
Nabonido, sólo suman 66 años. No obstante, el CG quiere cubrir, con estos
66 años, ese período de 86 años inventado por él mismo; he aquí la prueba con
sus propias palabras:
"[…], durante aquella misma noche de 539 a. de J. C.,
Belsasar fue muerto, la dinastía real empezada por Nabucodonosor ochenta y seis
años anteriormente terminó, […]." (90/337).25)
En definitiva, vemos que el CG (para que le cuadren sus cálculos y poder
llegar a 1914) quiere cubrir un período de 86 años con unos reyes que sólo
reinaron 66 años, según sus propios escritos; intenta conseguir este imposible
contando desde el año 625 a. C., cuando él dice que empezó a reinar
Nabucodonosor; después continúa con los demás reyes hasta el penúltimo; a
continuación da un salto en el vacío y pone el año 17 de Nabonido (en el cual
murió Belsasar y cayó Babilonia) en el año 539 a. C. He aquí las palabras del
CG:
"Se informa que Nabucodonosor reinó cuarenta y tres años
desde su entronización en 625 a. de J. C. […] Evilmerodac empezó a reinar en 582
a. de J. C. como sucesor inmediato de Nabucodonosor." (61/122).
"Evilmerodac reinó dos años y fue asesinado por
su cuñado Neriglisar, que reinó por cuatro años, […]. Su hijo menor de edad
Labashi-Marduk, un muchacho vicioso, le sucedió, y fue asesinado en el
transcurso de nueve meses. Nabonido, que había sido el yerno favorito de
Nabucodonosor, tomó el trono y tuvo un reinado más o menos glorioso hasta que
Babilonia cayó en 539 a. de la E. C." (87/349).26) Vemos que, según esas dos citas, el CG cuenta los años que
reinaron todos los reyes de Babilonia desde el año 625 a. C., y lo hace de tal
forma que no deja ninguna laguna hasta llegar al penúltimo rey; pero después
dice que el último (que es Nabonido) reinó hasta la caída de Babilonia en el año
539 a. C.; mas no nos dice cuántos años reinó este rey; así que tenemos la
sucesión de todos los reyes desde Nabucodonosor hasta Nabonido sin que haya
ninguna laguna entre ellos; por tanto, sólo nos falta que el CG diga los
años que reinó Nabonido, lo cual, por fin, afirma por otra parte, de esta
forma:
" En el año diecisiete del rey Nabunaid (Nabonido) Babilonia
cayó a Ciro el Persa." (77/137).27) Así vemos
que Nabonido reinó 17 años y, en el último de ellos, cayó Babilonia. Es evidente
que el CG da la lista de los reyes de Babilonia desde Nabucodonosor hasta
Nabonido de forma que no queda espacio de tiempo para colocar a ningún otro rey
entre los mencionados por él. Observamos también que el CG cuenta los
años de esos reyes desde el año 625 a. C.; pero, al llegar a Nabonido, hace
coincidir el último año de este rey con el año 539 a. C.; así que le queda un
vacío de 20 años delante del reinado de Nabonido, como vemos en el siguiente
gráfico:
Gráfico decimoséptimo.
28) Si ahora se cuentan los 17 años de Nabonido desde el año
576, desaparece la fecha del año 539, que pasa a ser el 559. Por tanto, es
evidente que el CG destruye sus propios cálculos para llegar a 1914 al
producir esa laguna de 20 años en su cronología; y no hay forma de que alguien
pueda llenar esa laguna de 20 años. Un TJ, a quien planteamos este problema,
contestó rotundamente:
"Fíjese si tengo fe, que estoy seguro de que algún día
aparecerá algún rey para llenar ese vacío de 20 años".29) Evidentemente, no podemos saber cuanta fe es necesaria para hacer
esa afirmación; pero sí estamos seguros que, cuando un loco, en un manicomio,
dice que es Julio César, o Napoleón Bonaparte, o Adán y Eva, tiene más razón que
él; pero esta clase de seguidores es la que busca el CG; el ex miembro de
este Cuerpo, que ya hemos citado varias veces, relata lo que sucedió en una
reunión jehovista, éstas son sus palabras:
"El superintendente de distrito, Bart Thompson, alzó para que
todos la vieran una publicación de la Sociedad que tenía cubierta verde.
Entonces dijo a la asamblea de ancianos: ‘Si la Sociedad me dijera que este
libro es negro en lugar de verde, yo diría: Sabes, yo hubiera jurado que es
verde, pero si la Sociedad dice que es negro, pues, ¡negro es!’ Otros han
empleado ilustraciones similares." (56/336).30) Desgraciadamente no faltan quienes adoptan esa postura; pero lo que
no saben los TJ es que ese rey que les falta para llenar ese vacío de 20 años,
ya apareció; pero el señor Russell y el señor Rutherford parece que no se
enteraron, porque pususieron a Nabucodonosor en el lugar de su padre
Nabopolasar; por eso, los reyes de Babilonia (del período que tratamos aquí, que
es el imperio neobabilónico) no empezaron con Nabucodonosor (como hemos visto
que venían enseñando los TJ desde sus orígenes), sino que comenzaron con su
padre Nabopolasar, y esto también lo sabe ahora el CG; he aquí sus
palabras:
"NABUCODONOSOR, […]. Segundo gobernante del imperio
neobabilónico. Fue hijo de Nabopolasar y padre de Evil-Merodac […]."
(91/1171) y (145/Volumen 2, p. 450).31)
Si ahora vamos a consultar cualquier libro de Historia que diga que Babilonia
cayó en el año 539 a. C., veremos que también dice que Nabopolasar empezó a
reinar en el año 626 a. C., y que reinó 21 años, hasta el año 605 a. C., cuando
lo sucedió su hijo Nabucodonosor (64/239-249), (13/tomo III, pp.
156-185). Así se demuestra que, con estos datos, no queda ninguna laguna en la
cronología de los reyes de Babilonia y todo sale justo, al mismo tiempo que se
descubre el error del Jehovismo, quien también confundió la campaña militar del
año 19 de Nabucodonosor (en la cual destruyó Jerusalén, según 2 Reyes 25:8-10 y
Jeremías 52:12-16) con otra campaña militar de Nabopolasar, realizada también en
el año 19 de este rey, en la cual participó su hijo Nabucodonosor, dirigiendo
cada uno un ejército; el mismo CG ahora lo cuenta así:
"Los registros históricos en inscripciones cuneiformes
existentes acerca de Nabucodonosor completan en cierto modo el registro bíblico.
En estas inscripciones se muestra que fue en el año decimonoveno de su reinado
cuando Nabopolasar – al igual que su hijo Nabucodonosor, para entonces príncipe
heredero – reunió su ejército. Parece ser que ambos ejércitos actuaron
independientemente, y después de que Nabopolasar regresase a Babilonia en menos
de un mes, Nabucodonosor guerreó con éxito en territorio montañoso, regresando
más tarde a Babilonia con mucho despojo." (91/1171) y (145/Volumen
2, p. 451).32) Así, pues, Nabopolasar hizo una
campaña militar en el año 19 de su reinado, que, como comenzó a reinar en
el año 626 a. C., resulta que esa campaña tuvo lugar en el año 607 a. C.,
pues 626 – 19 = 607 (64/85).
33) Por otra parte, Nabucodonosor también hizo una campaña
militar en el año 19 de su reinado, en la cual destruyó Jerusalén, según
2 Reyes 25:8-10 y Jeremías 52:12-16. Como Nabucodonosor empezó a reinar en el
año 605 a. C., resulta que la destrucción de Jerusalén fue en el año 586
a. C., porque 605 – 19 = 586. Veamos todos estos datos en el siguiente
gráfico:
Gráfico decimoctavo.
34) Ahora bien, aunque es evidente que los primeros jehovistas
confundieron a Nabucodonosor con Nabopolasar, contaron el reinado de aquél desde
el año 625 a. C. (un año después del verdadero comienzo del reinado de
Nabopolasar); por esto, el año 19 del reinado de Nabucodonosor (cuando destruyó
Jerusalén y derrocó a Sedequías), al confundirle con su padre, vino a caer en el
año 606 a. C., que es la fecha desde la cual Russell y después Rutherford
contaban mal los 2.520 años para llegar a 1914, como ya hemos visto.
35) Después, el CG situó la destrucción de Jerusalén en
el año 607 a. C., y quiere justificar la fecha de este año contando 70 años
hacia atrás desde el año 537 a. C., como ya hemos visto; pero este año 607 a. C.
no coincide con el año 19 del reinado de Nabucodonosor, contando este reinado
desde la errónea fecha del año 625 a. C. (cuando dice el CG que empezó a
reinar Nabucodonosor); porque 625 – 19 = 606, que es la fecha establecida por
Russell y Rutherford.
36) Por tanto, cuando el CG cuenta hacia atrás 70 años
desde el año 537 a. C., para llegar al año 607 a. C., sólo trata de ocultar el
gran error que supone el hecho de haber confundido, en el principio de su
existencia, a Nabucodonosor y su campaña militar del año 19 de su reinado con su
padre Nabopolasar, cuya campaña militar realizada también en el año 19 de su
reinado coincide con el año 607 a. C., como queda demostrado por los mismos
libros del CG.
37) Así, pues, ante esa laguna de 20 años, creada por el mismo
CG en sus cálculos para llegar a 1914, es evidente que de ninguna manera
se puede llegar a obtener esa fecha; no obstante, el CG, cerrando los
ojos ante ese cúmulo de errores en sus cálculos, llama a éstos: "LOS HORARIOS
BÍBLICOS" (92/481).
38) Por consiguiente, después de ver cómo se equivocaron
Russell y Rutherford, y cómo el CG, con sus mismos libros, ha dejado
destruidos todos los cálculos, hechos sobre aquella equivocación, para llegar a
1914, podemos afirmar que nadie hizo rey a Cristo en 1914, ni ningún reino de
Dios, ni ningún gobierno celestial, empezaron en 1914; todo eso sólo es una
tremenda quimera, un cuento lleno de estulticia, un cínico sofisma y un gran
fraude mantenido por el CG, como fundamento de su razón de ser, y
predicado por una multitud de TJ, por causa de su desconocimiento total de los
entresijos doctrinales de la Watch Tower y de la Historia en general, y de su
Sociedad en particular.
39) Por otra parte, tenemos que ver cómo se cumplieron los 70
años de la profecía de Jeremías 25:11 y 29:10; y lo referente a los tiempos de
los gentiles mencionados en Lucas 21:24, que el Cuerpo Gobernante traduce por
"tiempos señalados de las naciones" (82/1268).
B) Los 70 años de Jeremías.
1) Sobre la profecía de los 70 años de Jeremías 25:11;
29:10, habría que tratar dos cosas: a) los años de cautividad,
b) los años de desolación; pero, como el Jehovismo reduce la
interpretación de esta profecía a tratar todo junto, como aparece en 2 Crónicas
36:20-21, refiriendo todo a 70 años de desolación, que cuentan desde la muerte
de Gedalías, de la cual se habla en 2 Reyes 25:22-26, y que, para los TJ,
ocurrió en octubre del año 607 a. C., pues nos limitaremos a demostrarles que su
interpretación es un error total.
2) En efecto, el CG limita el período de esos 70 años de
esta manera:
"Parece claro que el entendimiento más fácil y más directo de
las varias declaraciones bíblicas es que los 70 años empezaron con la desolación
completa de Judá después de la destrucción de Jerusalén. (Jeremías 25:8-11; 2
Crónicas 36:21-23; Daniel 9:2) Por eso, al contar hacia atrás 70 años desde
cuando los judíos regresaron a su país en 537 a. de la E. C., llegamos a 607 a.
de la E. C. como la fecha en que Nabucodonosor, en su 18 año de reinado,
destruyó a Jerusalén, […]." (93/198).3) El
CG, autor de esta última cita, tienen que saber que Nabucodonosor no
destruyó la ciudad de Jerusalén en el año 18 de su reinado; en ese año, sólo la
tenía cercada, como lo explica Jeremías 32:1-3; pero el mismo Jeremías dice que
la destrucción de Jerusalén fue en el año 19 del reinado de Nabucodonosor, como
se puede comprobar en Jeremías 52:1-14, y en 2 Reyes 25:1-10; pero el CG
dice el año 18 para evitar caer en el año 606 a. C., que es la fecha de Russell
y Rutherford, que ya abandonaron los TJ, como hemos visto; pero que, mientras
digan que Nabucodonosor empezó a reinar en el año 625 a. C., no podrán librarse
de ella; porque 625 – 19 = 606; por esto, dicen el año 18, pues 625 – 18
= 607, que es la fecha que constituye ahora un hito en sus cálculos para
llegaaar a 1914. Por tanto, vemos aquí claramente que el CG adelanta un
año la destrucción de Jerusalén en franca contradicción con lo que dice la
Biblia, para que le cuadren sus erróneos cálculos para llegar a 1914.
Verdaderamente los escritos del CG están plagados de trampas; son como un
campo sembrado de minas tapadas con mil sofismas.
4) El CG precisa con total claridad que los 70 años de
desolación no empezaron cuando Nabucodonosor destruyó Jerusalén, sino un poco de
tiempo después, exactamente cuando los judíos que habían quedado con Gedalías (o
Guedalías), tras la muerte de éste y de algunos otros de los que estaban con él,
los demás huyeron a Egipto; entonces – dice – es cuando empezó la desolación de
70 años (desde el 607 al 537), la cual consiste en que durante esos 70 años no
hubo, en la tierra de Judá, ni hombres ni animales; éstas son sus
palabras:
"[…] los babilonios quemaron el templo y la ciudad. Sin
embargo, éste todavía no fue el punto de partida de los ‘setenta años.’ Todavía
permanecía algún vestigio de soberanía en la persona de Gedalías, a quien el rey
de Babilonia había nombrado gobernador de los poblados judíos que quedaban. En
‘el mes séptimo’ Gedalías y otros fueron asesinados, de modo que los judíos que
quedaban huyeron por temor a Egipto. Sólo entonces, desde alrededor del 1 de
octubre de 607, estuvo la tierra en el sentido completo ‘yaciendo desolada ...
para cumplir setenta años.’ – 2 Rey. 25:22-26; 2 Cró. 36:20, 21"
(79/284).
"[…] los ejércitos babilonios quemaron el
santuario de Jehová y arrasaron la ciudad de Jerusalén hasta el polvo. […]. Dos
meses más tarde, en el séptimo mes (etanim – o tisri - ), la gente pobre que fue
dejada all&iacuute; huyó hacia el sur a Egipto, y la tierra de Judá y de
Jerusalén quedó desolada sin hombre o animal doméstico. Allí empezaron los
setenta años de la desolación de la tierra." (61/115).
"[…] Jerusalén y Judá quedaron desoladas sin
hombre ni animal doméstico por setenta años, desde 607 antes de la E. C. hasta
537 a. de la E. C." (60/62).5) A pesar de
tanta insistencia del CG afirmando que la desolación de 70 años consistió
en que durante el período de tiempo que va desde el año 607 a. C. hasta el 537
a. C. no hubo hombres en la tierra de Judá, eso no es cierto, como se puede
comprobar en la misma Biblia de los TJ; veamos:
a) Los 70 años, según los CG, empezaron cuando los
últimos judíos que quedaban en Judá huyeron a Egipto, y esto sucedió, según el
Jehovismo, en el año 607 a. C., en el cual Nabucodonosor destruyó Jerusalén;
cuando tuvo lugar esta destrucción, era el año 19 de Nabucodonosor, como afirma
la Biblia en 2 Reyes 25:8-10; Jeremías 52:12-15; y, según el CG, el año
19 de Nabucodonosor es el 607 a. C.
b) Ahora hay que ver que los judíos que se fueron a Egipto
después de la destrucción de Jerusalén, lo hicieron en contra de la voluntad de
Dios, quien quería que siguieran viviendo en Judá, según se dice en Jeremías
43:4-7.
c) Por consiguiente, Dios hizo que una parte de esos judíos
que, desobedeciéndole, se fueron a Egipto, regresaran otra vez a la tierra de
Judá, según Jeremías 44:26-28.
d) Cuando esos judíos estaban otra vez en Judá, el jefe de la
guardia de Nabucodonosor se los llevó al destierro; la Biblia de los TJ lo
cuenta así:
"En el año veintitrés de Nabucodonosor, Nebuzaradán el jefe
de la guardia de corps llevó al destierro a judíos, a setecientas cuarenta y
cinco almas. […]." (Jeremías 52:30).6) Como se ve,
estos 745 judíos fueron llevados al destierro en el año 23 de Nabucodonosor; por
consiguiente, si el año 19 de Nabucodonosor, según el CG, era el 607 a.
C., cuando dice que empezó la desolación, resulta que el año 23 del mismo rey,
por ser cuatro años después del 19, tiene que corresponder al año 603 a.
C.; por que 607 – 4 = 603.
7) Por esto, cuando el CG dice que desde octubre del año
607 a. C. no hubo hombres en Judá hasta el año 537 a. C., sencillamente quiere
que eso se lo crean sus seguidores; pero él sabe que eso no es cierto; porque,
en el año 603 a. C., había allí 745 judíos; él mismo ha escrito esto cuando ha
traducido su Biblia; así que no puede decir que no lo sabe.
8) Vemos que la desolación que dice el CG de 70 años sin
hombres en Judá no existe. Ahora bien, si se cuenta la desolación desde que fue
destruido el Templo de Jerusalén en el año 19 del reinado de Nabucodonosor, que,
como ya hemos visto, es el año 586 a. C. (y sin confundir este año 19 de
Nabucodonosor con el año 19 de Nabopolasar, que es el 607 a. C.), se verá que el
final de los 70 años va a caer en el año 516 a. C.; en este año fue inaugurado
de nuevo el Templo de Jerusalén y, así, se acabó la desolación de los 70 años;
el mismo CG está de acuerdo con esta fecha del año 516; éstas son sus
palabras:
"Con estímulo continuo de los profetas de Jehová, los
edificadores completan el templo en menos de cinco años. Esto es en el mes de
Adar del sexto año de Darío o cerca de la primavera del 516 a. de la E. C., y
toda la construcción ha tomado casi veinte años. (Esd. 6:14, 15). La casa de
Dios se inaugura ahora con gran gozo y con sacrificios apropiados."
(61/81).9) Por otra parte, sabemos que, para
los judíos, el Templo de Jerusalén era lo más importante que había en Judá, por
lo que no es de extrañar que toda la desolación se centre en esos 70 años que
median entre su destrucción y su inauguración. Ahora bien, si los TJ no están de
acuerdo con esta interpretación, tendrán que demostrar que durante 70 años no
hubo ningún hombre en Judá, cosa imposible de demostrar con la Biblia, como ya
hemos visto. Por tanto, tenemos que concluir este apartado afirmando que no hay
nada para llegar a establecer el año 607 a. C. contando hacia atrás 70 años
desde el 539 a. C.; porque no existen los 70 años de desolación que dice el
CG; pues tres años después de la destrucción de Jerusalén y del Templo
fueron llevados 745 judíos al cautiverio, como ya hemos visto; por otra parte,
el año 19 del reinado de Nabucodonosor, en el cual destruyó Jerusalén y el
Templo, contando su reinado desde el año 625 a. C., como dice el CG, no
coincide con el año 607, sino con el año 606, como también hemos visto más
arriba. Por consiguiente, la fecha del año 607 a. C., como hito de los cálculos
del Jehovismo, queda destruida por todas partes, lo que supone que los TJ no
tienen ninguna base para poder contar 2.520 años y llegar a 1914.
C) Los "tiempos señalados de las naciones", de Lucas
21:24.
1) El CG dice que estos tiempos son 2.520 años; él lo
explica de la manera que ya hemos visto en el capítulo precedente. Aquí
observaremos que, para llegar a establecer que los siete tiempos de Daniel 4:16
son 2.520 años, se sirve de Apocalipsis 12:6, 14; Números 14:34; Ezequiel 4:6.
Por tanto, examinemos cada uno de estos textos, empezando por el de Lucas
21:24.
2) El texto de Lucas 21:24, según la traducción de la Biblia
del Nuevo Mundo, dice así:
"[…] y caerán a filo de espada y serán llevados cautivos a
todas las naciones; y Jerusalén será hollada por las naciones, hasta que se
cumplan los tiempos señalados de las naciones."
(82/1268).a) Es evidente que Jesús, con los
verbos "caerán", "serán llevados", "será hollada", todos en tiempo futuro, se
refiere a tres hechos que todavía no habían empezado cuando él estaba
profiriendo estas palabras; porque se estaba refiriendo a tres hechos que iban a
empezar a tener lugar cuando Jerusalén y el Templo fueran destruidos, como se ve
por el contexto de Lucas 21:5-7, 20-24. Esta destrucción ya estaba anunciada por
el profeta Daniel en Daniel 9:26, y el romano Tito cumplió esta profecía
destruyendo la ciudad de Jerusalén y el Templo en la guerra que llevó a cabo
contra los judíos entre los años 66-70 d. C., según lo dice el mismo CG
(91/882).
b) Por consiguiente, cuando Jesús dice: "... y Jerusalén será
hollada por las naciones ...", se refiere a que ese "hollamiento" empezaría a
partir de la destrucción de Jerusalén en el año 70 d. C., y terminaría en una
fecha que nadie conoce. La realidad demuestra el cumplimiento de las palabras de
Jesús; porque, desde el año 70, tanto en períodos de guerra como en períodos de
paz, ha habido y hay, en Jerusalén, personas de otras naciones (sobre todo
musulmanes) que no pertenecen al pueblo judío. Por tanto, es una atrocidad decir
que este "hollamiento" de Jerusalén empezó en la falsa fecha del año 607 a. C.,
ni en ninguna otra fecha anterior a la destrucción de Jerusalén en el año 70 d.
C. Por tanto, esos "tiempos señalados de las naciones" no empezaron en el año
607 a. C., como quiere el CG, sino en el año 70 d. C., como dijo Cristo
en Lucas 21:24.
3) El texto de Daniel 4:16 dice así:
"Sea cambiado su corazón del de la humanidad, y que se le dé
el corazón de una bestia, y pasen siete tiempos sobre él."
(82/1091).a) El CG dice, sobre este
texto, lo siguiente:
"Se informa que Nabucodonosor reinó por cuarenta y tres años.
Entonces estos ‘siete tiempos’ de locura entre ellos han de haber sido siete
años a lo más, en su caso personal. […]. Pero Nabucodonosor aquí estaba
desempeñando un drama profético, en el cual un año representaría un período de
tiempo mucho más largo. Eso tiene que ser así, porque el hollar a Jerusalén como
ciudad que representaba el reino de Jehová no terminó con el fin de la locura de
Nabucodonosor; y seis siglos más tarde Jesucristo dijo que Jerusalén
seguiría siendo hollada o pisoteada por las naciones hasta que se
cumplieran los tiempos señalados de las naciones gentiles. ¿Cuánto duran, pues,
estos ‘siete tiempos’?
"La Biblia mide por tiempo lunar cuando habla de
meses y años. En el caso de Nabucodonosor un ‘tiempo’ representa un año lunar,
el cual se calculaba como teniendo un promedio de 360 días. De hecho, un año de
doce meses lunares era once días más corto que un año solar ordinario. Por esto
tenía que añadirse al calendario lunar un mes decimotercero de veintinueve días
a ciertos años, para armonizar el calendario con el calendario solar. Se añadía
un mes decimotercero siete veces cada diecinueve años. Cuando se hablaba de
períodos de tiempo más largos, Dios dijo que un día debería representar un año
entero. Basándose en esto, pues, un año lunar de 360 días representaría 360
años, ‘un día por cada año, un día por un año.’ (Números 14:34; Ezequiel 4:6,
Mod.) Por esto un ‘tiempo’ simbólico sería 360 años. ‘Siete tiempos’,
hablando simbólicamente, serían 2.520 años literales. Así, los ‘siete tiempos’ o
siete años que duró la locura de Nabucodonosor predijeron un período de 2.520
años." (61/107-108).b) De toda esta cita,
debemos destacar, en primer lugar, la frase que subrayamos, que dice:
"Jesucristo dijo que Jerusalén seguiría siendo
hollada ...".c) Es evidente que el CG
falsifica aquí las palabras de Cristo, inventando el verbo "seguiría",
para cambiar todo el sentido de las palabras de Jesús, quien dijo "será hollada"
(Lucas 21:24), situando así el comienzo del hollamiento en el futuro, mientras
que el CG, por medio de esa falsificación, sitúa el comienzo del
hollamiento en el pasado, en la falsa fecha del año 607 a. C.; por consiguiente,
corrigiendo esa falsificación que hace el CG, no queda base para empezar
a contar los "tiempos señalados de las naciones" en ninguna fecha anterior al
año 70 d. C., cundo fue destruida Jerusalén, como ya queda explicado.
d) Ahora bien, en la misma cita, el CG reconoce que los
siete tiempos de Daniel 4:16 fueron siete años de locura que pasó el rey
Nabucodonosor; mas en seguida agrega:
"Pero Nabucodonosor aquí estaba desempeñando un drama
profético, en el cual un año representaría un período de tiempo mucho más
largo."e) La Biblia sólo afirma que lo dicho en
Daniel 4:16 se cumplió en el rey Nabucodonosor (Daniel 4:28-37),
(82/1092-1093); pero no hay nada en todo el capítulo 4 de Daniel ni en
toda la Biblia donde se diga que "Nabucodonosor aquí estaba representando un
drama profético, […]"; esto es un puro cuento inventado por el CG.
f) Pero, además, para convertir los "siete tiempos" o siete
años literales de Daniel 4:16 en años proféticos, el CG se sirve de otros
textos, los cuales pasamos a considerar.
4) Los textos de Números 14:34 y Ezequiel 4:6, según la Biblia
del Nuevo Mundo.
a) El primero de estos dos textos dice:
"Por el número de los días que ustedes espiaron la tierra,
cuarenta días, un día por un año, un día por un año, ustedes responderán por sus
errores cuarenta años, puesto que tienen que reconocer lo que significa mi
desapego." (82/199).b) El segundo de esos dos
textos dice:
"Y tienes que completarlos. Y tienes que acostarte sobre tu
lado derecho en el segundo caso, y tienes que llevar el error de la casa de Judá
cuarenta días. Un día por un año, un día por un año, es lo que se te ha dado."
(82/1018).c) Fundándose en estos dos textos,
el CG afirma, como se ve en la cita anterior:
"Dios dijo que un día debería representar un año
entero."d) Es evidente que Dios no dijo eso para
aplicarlo a cualquier texto de la Biblia, porque, en el texto de Números 14:34,
sólo se trata de un castigo que Dios impuso a los israelitas, que consistió en
que tuvieron que estar en el desierto cuarenta años, un año por cada día que
tardaron los espías en reconocer la tierra de Canaán; pero aquí no hay una
medida que se pueda extrapolar para medir ninguna otra cantidad de tiempo
expresada en otra parte de la Biblia; sólo se trata aquí de un castigo puntual
de cuarenta años, para que, durante ellos, murieran en el desierto todos los
israelitas mayores de veinte años, excepto Josué y Caleb (véase el contexto en
Números 13:1-33; 14:1-45), (82/197-200).
e) Por lo que concierne al texto de Ezequiel 4:6, es evidente
que se refiere exclusivamente a que Ezequiel tenía que acostarse sobre su lado
izquierdo 390 días por otros tantos años del error de la casa de Israel.
Después, para completar esos días, tenía que acostarse sobre su lado derecho
otros 40 días por otros tantos años correspondientes al error de la casa de Judá
(Ezequiel 4:4-6), (82/1018); pero Dios le dice: "Un día por un año, un
día por un año, es lo que se te ha dado". Por lo que es evidente que, tanto el
dormir de un lado 390 días, más 40 días del otro lado, fue una cosa personal de
Ezequiel; pero la Biblia no dice que, de ahí, se deba sacar ninguna medida de
tiempo para aplicarla a las profecías de la Biblia, ni a cualquier lugar de ella
donde se hable de cualquier período de tiempo; por esto, es evidente que el
CG ha adoptado un sofisma, que ya había sido construido por otros, sobre
el texto de Ezequiel 4:6; sofisma que hay que rechazar con energía como una
trampa más de las que están esparcidas por los escritos jehovistas y
adventistas.
f) Pero el Jehovismo también se sirve de otros textos de
Apocalipsis para determinar que los "siete tiempos" de Daniel 4:16 son 2.520
años; veamos, pues, esos textos.
5) Los textos de Apocalipsis 12:6, 14.
a) El CG dice sobre estos textos lo siguiente:
"¿Cuánto duran ‘siete tiempos’? Los testigos de Jehová
explican esto por medio de señalar a Apocalipsis 12:6, 14. El versículo 14 hace
mención de ‘un tiempo y dos tiempos y la mitad de un tiempo’. Esto representa
tres tiempos y medio, o la mitad de siete tiempos. El versículo 6 se refiere a
tres tiempos y medio como constando de 1.260 días. Así que ‘siete tiempos’ sería
dos veces 1.260 días ó 2.520 días."
"¿Pero son los ‘siete tiempos’ 2.520 días de
veinticuatro horas? No. Con Dios cada día cuenta como un año. En Números 14:34
la regla de Dios es ‘por cada día un año.’ Y en Ezequiel 4:6 Dios señaló ‘un día
por cada año.’ Así que los 2.520 días vienen a ser 2.520 años. Esto hace que los
‘siete tiempos’ de los ‘tiempos señalados de las naciones’ duren 2.520 años."
(65/173) y (147/301).b) Sobre esta
cita, tenemos que decir, por una parte, que ya queda comentado lo referente a
los textos de Números 14:34 y Ezequiel 4:6, y, en ningún lugar de la Biblia se
dice que, en esos dos textos, haya una "regla de Dios" para que cada uno la
pueda aplicar en todos los textos de la Biblia que le interese (véase el
Apéndice 9). Por otra parte, también hemos visto ya lo referente a los
"tiempos señalados de las naciones". Asimismo tenemos que puntualizar que, en la
expresión "dos tiempos" de Apocalipsis 12:14, la palabra "DOS" no está en
el texto original griego del Apocalipsis; esta palabra "dos" ha sido añadida por
el CG en esa cita. Por esto, se puede ver que, cuando el CG cita
la Biblia, en sus escritos, no se atiene al texto de ella, como se puede
comprobar en su misma Biblia, donde no está esa palabra "dos" (82/1479),
y tampoco está esa palabra en su Nuevo Testamento griego interlineal
(94/1111).
c) Por lo que se refiere a los textos de Apocalipsis 12:6, 14,
sólo se ve, en ellos, que "tres tiempos y medio" son 1260 días y, de aquí,
inferir que "siete tiempos" sean 2.520 días es una perogrullada; pero lo que no
se puede inferir de estos 1.260 días es que los 2.520 días que, según el
CG, hay en Daniel 4:16, sean días que equivalgan a 2.520 años, como
quiere el Jehovismo. Esto no puede ser, porque el mismo CG dice que a
cada tiempo de Apocalipsis 12:14, corresponden 360 días, según el versículo 6;
pero, después de decir que son "años proféticos", interpreta esos "tres tiempos
y medio" como años literales; he aquí sus palabras:
"Según Revelación (Apocalipsis) 12:6, 14, la ‘mujer’ de Dios
habría de estar en el lugar que Dios había preparado para ella en el desierto
por ‘mil doscientos sesenta días, o ‘un tiempo y tiempos y la mitad de un
tiempo’, o tres tiempos y medio. Esto quiere decir que cada ‘tiempo correspondía
con 360 días, o doce meses de treinta días cada uno. Esto muestra que estos tres
años y medio son años proféticos. […].
"[…]. De modo que este período de alimentación
especial en el desierto simbólico ‘lejos de la cara de la serpiente’ empezó en
el tiempo de la Pascua, 13 / 14 de abril de 1919 y terminó el día decimotercero
desde el Año Nuevo judío (Rosh Hashanah), o el 4 / 5 de octubre de 1922."
(60/345).d) Vemos que, después que el
CG reconoce que esos 1260 días o tres tiempos y medio "son años
proféticos", dice que se cumplieron desde el 13 de abril de 1919 al 4 de octubre
de 1922. ¿No se da cuenta que ésos no son años proféticos, sino años literales?
Si fueran años proféticos, esos 1.260 días deberían ser (según la teoría del
Jehovismo) 1.260 años; es decir, esos "tres tiempos y medio", si fueran
proféticos, deberían ser la mitad del período que el Jehovismo aplica a los
"siete tiempos" de Daniel 4:16; es decir, 1.260 años literales. Pero, en Daniel
4:16, que sólo son siete años literales cumplidos en Nabucodonosor (como ya
hemos visto), los convierte en años proféticos; y aquí, después de decir que son
años proféticos, los hace literales. ¿Acaso se puede encontrar algún otro
ejemplo de interpretación tan arbitraria, caprichosa y absurda de la Biblia como
ésta del CG? Pero esto no es todo, sino que, además, no contento con
decir que son años proféticos y después interpretarlos como literales, ha
convertido estos años en años "enanos", de forma que resultan años
irreconocibles. En efecto, el testo bíblico dice que esos tres tiempos y medio
son 1.260 días; pero, si contamos los días que hay desde el 13 de abril de 1919
hasta el 4 de octubre de 1922, hallamos que esos 1.260 días han sido
transformados, por la magia del CG, en 1.272 días. Veamos: contando desde
el 13 de abril al 31 de diciembre de 1919, tenemos 263 días de 1919, más 366
días de 1920 (por ser bisiesto), más 365 días de 1921, más 278 días de 1922
(desde el 1 de enero al 4 de octubre), en total 1.272 días. Así tenemos tres
años y medio de 363, 42 días aproximadamente. ¿Qué clase de años serán éstos:
proféticos, lunares, solares, bíblicos, russellistas o jehovistas? He ahí al
CG interpretando la Biblia al margen de lo que dice la misma Biblia, y en
contradicción con ella y consigo mismo; pues los textos de Apocalipsis 12:6, 14
le sirven para interpretarlos de forma simbólica en relación con Daniel 4:16, y,
de forma literal, para inventar años de 363, 42 días.
e) Pero esto no es todo, porque, en Daniel 7:25, también se
habla de "tres tiempos y medio", y, por tanto, si los "siete tiempos" de Daniel
4:16 son 2.520 años, estos "tres tiempos y medio" de Daniel 7:25 deberían ser
también 1.260 años, según la teoría del Jehovismo; pero no, porque el CG
afirma que aquí se trata de años literales; éstas son sus palabras:
"La Biblia mide por tiempo lunar cuando habla de meses y
años. En el caso de Nabucodonosor un ‘tiempo’ representó un año lunar, el cual
se calcula como teniendo un promedio de 360 días." (61/108).
"[…] Daniel 7:25. Allí se dice que los santos del
Altísimo habrían de ser dados en manos de los elementos políticos mundanos ‘por
un tiempo, y tiempos y la mitad de un tiempo.’ Esto significa tres tiempos y
medio, siendo cada ‘tiempo’ equivalente a un año solar de 365 ¼ días."
(60/297) y (147/301).f) He ahí el
capricho inconsecuente y la contradicción ridícula del CG, que, después
de afirmar que "la Biblia mide por tiempo lunar […]", porque eso le interesa
para los "siete tiempos" de Daniel 4:16, afirma que los "tres tiempos y medio"
de Daniel 7:25 son años solares; porque esto también le interesa, para inventar
otro período de tiempo dentro de su interpretación arbitraria de toda la Biblia.
¿En qué se fundará el CG para saber que la misma palabra y en el mismo
libro de Daniel signifique, en un lugar, años de 360 días y, en otra parte, años
de 365 ¼ días? Es evidente que el CG no puede dar ninguna explicación de
en qué se funda; lo primero, porque no existe ninguna explicación para esa
arbitrariedad, y lo segundo, porque, para el CG, su capricho es la
regla.
6) Aún quedan los textos de Ezequiel 21:26-27 y Daniel 2:44,
que también emplea el Jehovismo para apoyar su teoría del establecimiento del
reino de Dios en el cielo "Al terminar los ‘tiempos señalados de las naciones’",
que, como ya hemos visto, él sitúa en la fecha del año 1914; éstas son sus
palabras:
"Justamente antes de que el rey de Babilonia quitara a
Sedequías del ‘trono de Judá’, Dios envió un mensaje a Sedequías. Decía: ‘Así
dice Jehová el Señor: ¡Apártese la mitra sacerdotal, y quítese la diadema real!
Ésta no será más así: ¡elévese lo bajo y abátase lo alto! Haré que haya
trastorno, trastorno, trastorno: ni aquélla tampoco será más, hasta que venga
Aquel cuyo es el derecho, y a El se lo daré.’ – Ezequiel 21:26, 27.
"Con estas palabras Jehová quería decir que él
dejaría que el rey de Babilonia trastornara el reino de Israel y removiera a
Sedequías del ‘trono de Jehová’.
"Dios dijo: ‘Esta no será más así’. Con esto Dios
quiso decir que su reino, después de ser trastornado en la tierra, nunca más
volvería a establecerse en la tierra. ¿Por qué? Porque él iba a establecer su
reino en el cielo. Diferente al reino terrestre de Dios, el reino celestial de
Dios nunca terminaría. La enseñanza principal de la Biblia es la de este reino
que Dios prometió establecer en los cielos: ‘El Dios del cielo establecerá un
reino que nunca jamás será destruido, y el reino no será dejado a otro pueblo,
sino que desmenuzará y acabará con todos aquellos reinos, en tanto que él mismo
permanecerá para todos los siglos’. – Daniel 2:44.
"¿Quién se sentaría en el ‘trono de Jehová’ en el
reino celestial eterno de Dios? Dios dijo que sería alguien ‘cuyo es el
derecho’. Acerca de esta persona Dios prometió: ‘A El se lo daré’. ¿Quién es
éste? Es Cristo Jesús.
"[…]. ¿Cuándo recibiría Cristo este reino que
nunca habrá de ser destruido? Al terminar los ‘tiempos señalados de las
naciones’." (65/172-173).a) Lo primero que hay
que aclarar aquí es que Sedequías nunca fue rey del "reino de Israel", como dice
el iletrado CG en esta cita, sino del reino de Judá, que no es lo
mismo; porque el reino de Israel ya no existía cuando nació Sedequías.
Evidentemente el CG confunde todo, porque tiene un conocimiento muy
mediocre de la Biblia, pues el CG sólo la usa para que le dé la razón en
sus pretensiones ridículas de formar parte del gobierno de Dios, comenzado en
1914; por eso, el Jehovismo desconoce la mayor parte del texto bíblico; por lo
cual, en cuanto se pregunta a un TJ por cualquier cosa de la Biblia, que no
tenga nada que ver con los textos que el CG aplica a su propia
Organización, el TJ no sabe absolutamente nada, no puede responder nada, porque
cada TJ es como un disco que sólo repite los cuatro tópicos jehovistas que el
CG le ha grabado en la mente; fuera de eso, un TJ es un iletrado bíblico
impresionante, aunque la gente crea lo contrario.
b) El que Cristo llegue a heredar lo que fue el reino de
Sedequías no tiene que ver nada con la interpretación del CG, porque ese
hecho sucederá cuando llegue el fin del mundo con la segunda venida de Cristo;
así lo dice el apóstol Juan en Apocalipsis 11: 15, que lo vio
anticipadamente:
"Y el séptimo ángel tocó su trompeta. Y en el cielo
ocurrieron voces fuertes, que decían: ‘El reino del mundo sí llegó a ser el
reino de nuestro Señor y de su Cristo, y él reinará para siempre jamás’."
(82/1478).c) Este reino mencionado en
Apocalipsis 11:15, es el anunciado por Daniel 2:1-45 y Daniel 7:27, el cual,
cuando llegue el momento indicado en Apocalipsis 11:15, sustituirá a todos los
reinos anteriores, como está afirmado en esos dos textos de Daniel
(82/1086-1088, 1098).
d) Por consiguiente, ni el texto de Ezequiel 21:26-27 ni los de
Daniel 2:44 y 7:27 se refieren al reino imaginario, quimérico e inexistente que
el Jehovismo dice que empezó en el cielo en 1914.
7) Llegados aquí, vemos que, de todos los cálculos hechos por
el Jehovismo, para llegar a 1914, ya no queda absolutamente nada; además, todo
este galimatías, para convertir los siete tiempos de Daniel 4:16 en 2.520 años,
ya formaba parte de la Quiniela de cuatro apuestas de Guillermo Miller
(véase el Apéndice 1); de Miller, heredaron los "segundo-adventistas"
este embrollo, y, de ellos, pasó a Russell cuando estuvo asociado con Barbour.
Por tanto, todos los cálculos de la cronología de Miller para llegar a 1844, y
los de la cronología de Russell para llegar a 1914 no tienen nada que ver con la
realidad; por eso, todo terminó en sendos fracasos.
Tercera
parte
EL DESMONTAJE DEL REINO DE DIOS
COMENZADO EN 1914
A vos, profetas farsantes, que
inventáis reinos celestes habitados por las
huestes de vuestros jefes pedantes.
Capítulo primero
EL REINO DE DIOS COMENZADO EN 1914 FRENTE A LA
BIBLIA
1) El CG dice que, en 1914, empezó todo esto:
"Así que algo terminó en 1914 y algo empezó. Lo que terminó
fue el período de 2.520 años, o siete ‘tiempos señalados de las naciones’. Lo
que empezó fue el reino de Dios en el cielo con Cristo como Rey."
(65/173).
"Hubo gran gozo en el cielo en 1914 cuando Cristo
empezó a gobernar como Rey.
"[…]. (Apocalipsis 6:2) Este jinete representa a
Cristo Jesús, después que Dios lo coronó rey en 1914 d. de J. C."
(65/174, 182).
"El ‘trono de Dios y del Cordero’ está
establecido en los cielos desde el año de cambio, 1914 E. C."
(60/405).2) Por lo que se refiere a esos
"2.520 años", éstos ya han sido considerados en el capítulo anterior. Tocante a
lo que el CG dice que empezó en 1914, según estas tres últimas citas,
tenemos:
a) El reino de Dios en el cielo.
b) Jesús fue coronado rey entonces.
c) El trono de Dios y de Cristo está establecido
en el cielo desde esa fecha.3) La Biblia muestra que
es un gran error decir que el reino de Dios empezó en 1914 en el cielo; porque,
refiriéndose a Jehová, dice, en el Salmo 145:13:
"Tu reino es reino de todos los siglos, […]."
(23/607). Lo mismo dice la versión (22/801), y (95/794), y
(29/columna II, p. 948), y todas las Biblias en general; pero el
CG manipula este texto en su Biblia, para que no aparezca la palabra
"reino" (82/802).4) Por otra parte, Jesús dijo
que, en el momento del fin del mundo, "[…] los justos resplandecerán tan
brillantemente como el sol en el reino de su Padre. […].", Mateo 15:43
(82/1187). Más tarde, refiriéndose Jesús a ese "reino", dijo que estaba
preparado "[…] desde la fundación del mundo.", Mateo 25:34 (82/1203). Así
que desde entonces existe el reino de Dios.
5) Igual que vemos que el reino de Dios no empezó en 1914,
porque existe desde antes de esa fecha, también Cristo era rey desde antes de
1914; él mismo lo dijo a Pilato, y esto según la Biblia del Jehovismo, que dice
así, en Juan 18:36-37:
"Jesús contestó: ‘Mi reino no es parte de este mundo. […].’
Por tanto le dijo Pilato: ‘Bueno, pues, ¿eres tú rey?’. Jesús contestó: ‘Tú
mismo dices que yo soy rey. […]’." (82/1302).6) La manera como Jesús contesta a Pilato es una forma afirmativa, que
equivale a decir: Sí, soy rey; lo cual era completamente cierto; porque,
si Jesús tenía su reino, que no era "parte de este mundo", él era el rey de ese
reino. De la misma forma respondió Jesús a Caifás, según Mateo 26:63-64
(82/1205).
7) Por consiguiente, ni el reino de Dios empezó en el cielo en
1914, ni Jesús fue coronado, ni hecho rey en esa fecha en el cielo. La Biblia no
admite esos inventos. Igual sucede con el trono de Dios y de Cristo;
veamos:
"[…]. Jehová […] en los cielos está su trono.", Salmo
11:4.
"Jehová mismo ha establecido firmemente su trono
en los cielos; […].", Salmo 103:19.
"[…]: Tenemos tal sumo sacerdote, y él se ha
sentado a la diestra del trono de la Majestad en los cielos, […].", Hebreos
8:1.
"[…] yo vencí y me senté con mi Padre en su
trono.", Apocalipsis 3:21.
"Y él me mostró un río de agua de vida, claro
como el cristal, que fluía desde el trono de Dios y del Cordero, […].",
Apocalipsis 22:1 (82/690, 1439, 1472, 1488).8)
Es evidente que el CG del Jehovismo engaña al mundo entero y contradice
su misma Biblia, cuando dice que "El trono de Dios y del Cordero" está en los
cielos desde 1914; porque, según esos textos bíblicos, el trono de Dios y del
Cordero está en los cielos desde antes de 1914. Por tanto, la Biblia destruye el
engaño jehovista sobre el trono de Dios y de Cristo, y sobre el sofisma de que
Cristo fue hecho rey en el cielo en 1914, y que el reino de Dios empezó en el
cielo en esa fecha. A la luz de la Biblia, todo eso que dice el CG, sobre
esos tres temas tratados en este capítulo, es un gran fraude religioso, una
impostura y un engaño manifiesto.
Capítulo II
LA PRESENCIA
INVISIBLE DE CRISTO DESDE 1914 FRENTE A LA BIBLIA
1) El ex miembro del CG del Jehovismo, citado más arriba,
conocedor privilegiado de estos temas por haber tenido en sus manos todos los
documentos que existen sobre los orígenes de esta Organización, dice sobre este
tema:
"Hoy día más de cuatro millones de Testigos de Jehová creen y
enseñan que la presencia invisible de Cristo comenzó en 1914. Muy pocos se dan
cuenta que por casi cincuenta años la Sociedad Watch Tower anunció y
proclamó, en su papel de profeta, que dicha presencia invisible había empezado
en 1874. Tan tarde como el 1929, quince años después del 1914, aún
seguían enseñando esto (Vea el libro Prophecy – Profecía -, publicado en 1929,
pp. 64-65)." (56/169-170).2) Y ¿quién fue el primero
que dijo que, en 1874, había empezado la "presencia invisible" de Cristo? El
mismo autor, refiriéndose a "Barbour y sus adherentes", dice:
"Ellos creían que 1874 marcaba el fin de 6.000 años de
historia humana y habían esperado el regreso de Cristo en ese año. Cuando el año
pasó y nada sucedió, se sintieron desilusionados. […] un segundo adventista que
contribuía a la revista de Barbour, llamado B. W. Keith, luego notó que cierta
traducción del Nuevo Testamento, El Diaglotón Enfático (The Emphatic
Diaglott), usó la palabra ‘presencia’ en lugar de ‘venida’ en los textos
relacionados con el regreso de Cristo (Mat. 24:27, 37, 39). Keith propuso a
Barbour la idea de que Cristo sí había regresado en 1874 pero
invisiblemente y que Cristo estaba ahora invisiblemente presente llevando
a cabo el trabajo de juzgar.
"Una ‘presencia invisible’ es algo muy difícil de
refutar. […]" (56/169).3) Contrariamente a lo que
dice este autor, la "presencia invisible", basada en la traducción de la palabra
griega "parusía" por "presencia" en esos pasajes citados de Mateo
24:27, 37, 39, es lo más fácil de refutar. Veamos:
a) La palabra "parusía" significa: "[…] presencia […], venida,
llegada", etc. (96/547).
b) Por consiguiente, lo mismo da, en el caso de esos tres
textos citados, traducir "parusía" por "presencia" como por "venida"; porque, si
uno está presente, es porque ha venido; y, si uno ha venido, está presente. Por
tanto, como podemos comprobar, dicho Diaglotón ha traducido:
*) "[…] la presencia del Hijo del Hombre." (Mateo
24:27).
*) "[…] la presencia del Hijo del Hombre." (Mateo
24:37).
*) "[…] la presencia del Hijo del Hombre." (Mateo
24:39). (97/99-100).c) Vemos que esa frase, en la que
sólo está la palabra "presencia", se repite tres veces; en griego, es: "he
parusía tou uiou tou antropou."; pero, para que dijera "presencia invisible",
tendría que escribirse así: "he parusía aorate tou uiou tou anthopou.". Ahora
bien, la palabra "aorate" (invisible) no está en el texto griego; ni tampoco
está "aorate" en esos tres pasajes en el texto griego que usa ahora el CG
(94/144-146), como tampoco se halla la palabra "invisible", en esos tres textos,
en la Biblia que usan ahora los TJ (82/1201).
4) Por tanto, ¿de dónde sacó, Keith, la palabra "invisible"? Es
evidente que la inventó él mismo; porque no se halla en el texto griego de Mateo
24:27, 37, 39, ni en la traducción de ninguna Biblia. Por esto, aquí no hay nada
que rebatir referente a dicha "presencia invisible", sino mostrar que se trata
de una falsedad e impostura de un individuo falsario y pedante llamado Keith.
Desde que este farsante inventó este engaño premeditado y manifiesto, Barbour,
Roussell y todos los dirigentes (o Cuerpo Gobernante) del Jehovismo siguieron y
siguen propagando este engaño, fundado en la ignorancia supina, por medio de
todos los TJ, quienes son las primeras víctimas de este gran engaño, sin tener
en cuenta lo que dice la Biblia sobre estas cosas en Proverbios 19:5, 9.
Capítulo III
LA DOCTRINA DE
LOS "144.000" Y LAS "OTRAS OVEJAS"
DESTRUYE LA OBRA DE
CRISTO
A) Los Testigos de Jehová que forman cada uno de esos dos
grupos:
1) Según el CG, el grupo de los 144.000, de los cuales
se habla en Apocalipsis 7:1-8; 14:1-5, se empezó a formar con los apóstoles, y
terminó de completarse en 1931; en esta fecha se empezó a formar el grupo de
"las otras ovejas":
"Los que constituyen el grupo de los 144.000 son israelitas
espirituales" (77/115).
"Pedro y otros apóstoles también les dijeron a
sus oyentes acerca de Jesucristo y lo que Dios requería que ellos hicieran para
llegar a ser parte de la nación espiritual de Dios, o Israel espiritual.- Hechos
2:14-40.
"En ese día la nación espiritual comenzó con
solidez, porque además de los 120 discípulos que recibieron el espíritu santo
primero, 3.000 personas se bautizaron y también recibieron el espíritu santo de
Dios." (65/147-148).
"El libro de los Hechos relata cómo comenzó la
nación espiritual." (65/151).
"[…] en 1914 el número cabal que se necesitaba
para formar la nación espiritual de Dios todavía no se había completado. Había
que recoger a otros. Esto significaba predicar. Correctamente, los que deberían
hacer esta predicación tenían que ser testigos de Jehová. Estos testigos tenían
que predicar las nuevas del reino celestial por todo el mundo. Por medio de esta
predicación los últimos que faltaban para completar el número de miembros de la
nación espiritual de Dios serían juntados de entre las naciones."
(65/186).
"Desde 1931 el Buen Pastor ha estado juntando sus
‘otras ovejas.’ Así que los centenares de miles de personas que ahora se asocian
con la sociedad del nuevo mundo (el Jehovismo) son ‘otras ovejas’."
(65/194).2) Los 144.000 forman la "manada
pequeña" que vivirá en el cielo, mientras que las "otras ovejas" vivirán en la
tierra, según la doctrina del CG:
"La esperanza de las ‘otras ovejas’ es terrestre; la
esperanza de la ‘manada pequeña’ es celestial. No obstante, la sociedad del
nuevo mundo no está dividida, puesto que es ‘un solo rebaño’ bajo ‘un solo
pastor.’ […]
"¿Puede cualquier persona ser de las ‘otras
ovejas’? El Buen Pastor nos da la respuesta. Mediante un ángel Cristo dio a su
apóstol una visión de una grande muchedumbre de ‘otras ovejas.’ (Apocalipsis
7:9, 10) […]" (65/194-195).
"El reino que las ovejas llegan a poseer, o
heredan, no es el reino del cielo. Las ovejas heredan la región terrestre del
reino del cielo. Lo que las ovejas consiguen es vida eterna en la tierra."
(65/202).3) Todos los que pertenecen a los
"ungidos" (o 144.000) forman la clase del "esclavo fiel y discreto", que da el
alimento espiritual, por medio de las publicaciones que suministra el CG,
cuyos miembros son parte de los 144.000, o "manada pequeña":
"[…] Cristo está usando una sola organización en la tierra
para llevar el alimento espiritual a la gente. Dijo Jesús: ‘¿Quién, pues, es el
siervo fiel y prudente (‘esclavo fiel y discreto,’. NM), a quien su señor ha
puesto sobre su familia, para darles el alimento a su tiempo? ¡Bienaventurado
aquel siervo, a quien su señor cuando viniere le hallare haciendo así! De cierto
os digo, que le pondrá sobre todos sus bienes.’ – Mateo 24:45-47.
"En fiel cumplimiento de las palabras de Jesús, Cristo ha
nombrado y puesto a los últimos de la nación espiritual de Dios ‘sobre todos sus
bienes.’ ¿Quién, pues, es este ‘siervo fiel y prudente’ o ‘esclavo fiel y
discreto’? El ‘siervo’ no es cierto hombre. Tampoco es la Sociedad Watch Tower.
Es el cuerpo unido de los últimos que han sido recogidos de la nación espiritual
de Dios." (65/192-193).
"Mientras efectúan su trabajo (de casa en casa)
se esfuerzan por utilizar cabalmente las excelentes publicaciones que suministra
la clase del ‘esclavo fiel y discreto’ por medio de la Sociedad Watch Tower."
(98/140).
"De entre los miembros del cuerpo de Cristo
ungidos por espíritu algunos sirven como un cuerpo gobernante o junta
administrativa visible. […]
"Para hacer más fácil la ejecución de las
instrucciones de Jesús de predicar ‘estas buenas nuevas del reino’ en toda la
tierra habitada, la Sociedad Watch Tower Bible and Tract también tiene oficinas
sucursales en varios países. Todas éstas están sujetas al cuerpo gobernante
visible, pero cada sucursal da su atención a su propio territorio."
(72/40-41).B) Cómo se salva cada uno de
esos dos grupos.
1) Cuando uno de la "manada pequeña" se muere, se va en
espíritu al cielo a formar parte de ese gobierno que el CG dice que
empezó en 1914, y ya está salvo para siempre; mientras que las "otras
ovejas" tienen que pasar por varias etapas para ser salvas: cuando llegue el
fin del mundo en el Armagedón, las que estén vivas, no morirán, y las que estén
muertas, serán resucitadas en ese momento; a partir de entonces, todas tienen
que enseñar sus doctrinas a las personas que no las han conocido mientras
vivieron en la Tierra, las cuales irán resucitando por etapas; las que
conocieron sus doctrinas y se opusieron a ellas, no resucitarán. En ese nuevo
mundo, durante mil años, las "otras ovejas" enseñarán a esas personas con la
Biblia jehovista (que, por eso, se llama la versión "del Nuevo Mundo"). Las
personas que obedezcan las doctrinas del Jehovismo, se unirán al grupo de las
"otras ovejas"; las que no obedezcan, morirán sobre la marcha. Cuando acabe ese
período de mil años, estarán vivas en la Tierra todas las personas que habrán
llegado a formar parte del grupo de las "otras ovejas". Entonces, Dios someterá
a todas las "otras ovejas" a una prueba final (el Jehovismo no dice en qué
consistirá esta prueba); las personas que fracasen en esta prueba, serán
exterminadas en el acto; pero a las que superen la prueba, se les aplicará "el
valor de la ofrenda (que hizo Jesús) por el pecado", y vivirán para siempre en
la Tierra, gobernadas por los 144.000 desde el cielo, junto con Cristo, que, por
eso, forman un grupo de 144.001, según explica el CG en sus siguientes
obras (65/202-218), (70/236-238, 391-400), (60/97),
(76/51), etc.
2) Ahora bien, mientras que la "manada pequeña" de los 144.000
son hijos de Dios, los llamados "otras ovejas", que forman "la gran
muchedumbre", no son ni serán nunca hijos de Dios, sólo aspiran a ser
"nietos" de Dios, cuando lleguen a superar la mencionada prueba final
después de los mil años; esto es así (según el CG) porque, como recibirán
vida eterna a través de Jesús (que es hijo de Dios), ellos son hijos de
Jesús, y, por tanto, nietos de Dios; aunque al orar, llamen Padre a Dios,
en realidad sólo es su abuelo:
"De modo que hay dos grupos: una pequeña manada, que reinará
con Cristo en los cielos, y una grande muchedumbre, que vivirá en la tierra […].
Esta grande muchedumbre de otras ovejas no tiene esperanza celestial. Su
esperanza es la de vivir a través de la batalla del Armagedón y seguir viviendo
en la tierra limpia y permanecer allí.
"Cristo es el Rey. El y los 144.000 miembros de
su nación espiritual gobernarán desde el cielo." (65/216-218).
"Un resto de estos hijos todavía está sobre la
tierra. Unida a ellos […] está una muchedumbre de personas de buena voluntad que
siempre va en aumento. Estas también pueden apropiadamente dirigirse a Jehová
como ‘Padre nuestro’, porque durante el reino milenario de Cristo llegarán a ser
hijos terrestres del Dador de vida, o sea del mismo Cristo Jesús, y por lo tanto
literalmente están en línea para llegar a ser ‘nietos’ de Dios. En las
Escrituras a menudo se refiere al abuelo como padre."
(67/160-161).C) Esta doctrina del
Jehovismo destruye la obra de Cristo.
1) Es evidente que Jesús vino la primera vez para poner fin al
problema del pecado y dar la salvación, por medio de su muerte, a todos los que
crean en él y le acepten como su salvador personal (Daniel 9:24; Hebreos 2:14;
9:23-26; 10:1-10; 1 Juan 2:1-2; 1 Timoteo 1:15; Juan 3:16; 5:24; 10:27-29;
5:28-29; Marcos 16:15-16; etc.).
2) Por tanto, cuando venga Jesús por segunda vez, no vendrá
para salvar a nadie de los pecados, sino para dar la salvación a los que lo
esperan (Hebreos 9:28; 1 Tesalonicenses 4:13-18).
3) Por consiguiente, cuando el CG dice que las "otras
ovejas" se salvan después de la segunda venida de Cristo, y que se salvan por
medio de superar una prueba final (sin que sea por la fe en el sacrificio de
Cristo), comete un craso error; pues esa enseñanza es totalmente antibíblica; es
una doctrina jehovista que destruye la obra salvadora de Cristo; porque no hay
otra forma de salvarse que no sea por medio de la fe en Jesús (Efesios 2:8;
Romanos 3:21-30; etc.).
D) El Jehovismo tergiversa y destruye la Biblia para
mantener su doctrina sobre esos dos grupos.
1) Aunque la Biblia dice que todos los cristianos son "hijos de
Dios" (1 Juan 3:2), el Jehovismo considera que, cuando se escribió el Nuevo
Testamento, todos los cristianos sí eran hijos de Dios; por tanto, todo lo que
la Biblia dice se refiere a los "hijos de Dios"; porque, entonces, todos los
creyentes formaban parte de los 144.000, hasta que se completó este número. Por
tanto, según el Cuerpo Gobernante, la Biblia es la Palabra de Dios para sus
hijos espirituales; es decir, para los 144.000 solamente; por esto, las "otras
ovejas" tienen bien gravado en sus mentes que la Biblia es la Palabra de Dios
que sirve de alimento espiritual sólo para los 144.000 (70/120-156).
Nunca se insistirá bastante en esto; porque esta doctrina jehovista de los dos
grupos es fundamental para entender la idiosincrasia del Jehovismo. Las "otras
ovejas" usan la Biblia como una especie de ganzúa para hacer su trabajo "de casa
en casa"; pero su alimento espiritual no está en la Biblia, sino que les llega
por medio de las publicaciones suministradas por el esclavo fiel y discreto, que
es a quien Dios a puesto, para dar ese alimento espiritual, como ya hemos visto
más arriba (apartado A).
2) No obstante, hay, por lo menos, tres textos en la Biblia,
que muestran claramente que los que creen en Cristo desde 1931 también son hijos
de Dios. Estos textos son: Juan 1:12; Romanos 8:14 y Gálatas
3:26. Vamos a estudiarlos a continuación:
a) Juan 1:12. Traducimos este texto del Nuevo Testamento
griego del Jehovismo, que dice así:
"Pero, a cuantos lo recibieron, les dio poder para llegar a
ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre."
(94/418).*) El CG se ha dado cuenta de
que este texto destruye su doctrina discriminatoria entre esos dos grupos: los
"hijos de Dios" y los que "están en línea para ser nietos de Dios". Por tanto,
para poder mantener esa doctrina antibíblica de esos dos grupos, ha destruido
este texto de Juan 1:12 mediante una traducción fraudulenta, que dice así en su
Biblia del Nuevo Mundo:
"No obstante, a cuantos sí lo recibieron, a ellos les dio
autoridad de llegar a ser hijos de Dios, porque ejercían fe en su nombre."
(82/1276).*) En primer lugar, el verbo "creer"
(de la última oración gramatical) es, en griego, un participio de presente
activo en dativo, y, por tanto, hay que traducirlo por "a los que creen" o
"a los creyentes". Este presente "creen" es un "presente omnitemporal"
(99/333); es decir, que abarca todos los tiempos, como si decimos: la
Tierra "gira" sobre su eje; el presente "gira" es omnitemporal, no tiene ningún
límite en el tiempo, que es lo que sucede con el "participio de presente griego"
del que traducimos el "presente de indicativo" en español; ese "participio"
griego no tiene ninguna indicación de tiempo (100/179). Por tanto, sólo
indica el hecho de creer en cualquier momento que se produzca, y, por esto, lo
mismo da que uno empiece a creer antes o después de 1931. Por consiguiente, es
igual si nos atenemos a lo que significa el "participio de presente" griego,
como a lo que significa el "presente omnitemporal" español. El CG cambia
el presente "creen" por el imperfecto "ejercían fe"; de esta
manera limita el hecho de "creer" (o "ejercer fe", según él) a las personas que
recibieron a Jesús cuando vino a la Tierra. Así consigue que todos los que se
han unido a los TJ después de 1931, crean que no pueden ser hijos espirituales
de Dios, y que se salvarán de una forma diferente a los 144.000.
*) En segundo lugar, vemos que no acaba ahí la falsificación de
Juan 1:12. En efecto, la oración gramatical que dice: "a los que creen en su
nombre" es una "oración coordinada por yuxtaposición", con la cual se dice: "a
los que creen", para dar a entender que el "poder para llegar a ser hijos de
Dios" no se refería sólo a los que lo recibieron entonces, sino que es para
todos los creyentes en Jesús en todos los tiempos. Ahora bien, el CG
limita otra vez lo que dice esta oración coordinada en aposición cambiándola por
una "oración subordinada causal"; para que, por medio de ella, se diga la causa
por la cual Jesús dio ese poder a los que lo recibieron entonces, a saber,
"porque ejercían fe ..."; con lo cual todo queda limitado a los que
vivían en la época de Jesús. Como se ve, el CG del Jehovismo se ha
ensañado contra la sintaxis de este pasaje de Juan 1:12. Es evidente que esta
falsa traducción está hecha por unos consumados falsarios, de los cuales se
habla en 2 Corintios 2:17 y Efesios 4:14.
b) Romanos 8:14. En la Biblia del Nuevo Mundo, este
texto dice:
"Porque todos los que son conducidos por el espíritu de Dios,
estos son hijos de Dios." (82/1356).*) Hace
más de veinticinco años que explicamos este texto a los TJ (54/322), y
ahora vamos a insistir aquí. El CG dice que:
"Cada uno de los testigos de Jehová es ministro del
evangelio." (67/220).*) Ahora, cada TJ, a
quien, el CG, ha hecho creer que él no es "hijo de Dios", sino que
pertenece al grupo de las "otras ovejas", tiene que darse cuenta que, cuando él
va predicando como "ministro del evangelio", sólo tiene dos posibilidades: o es
conducido por "el espíritu de error" (1 Juan 4:6), o es "conducido por
el espíritu de Dios" (Romanos 8:14); si cree que es éste su caso, por fuerza
tiene que reconocer que él también es un "hijo de Dios", así como todos los TJ
que van predicando como él; por tanto, cuando el CG dice que los "hijos
de Dios" son sólo 144.000, eso no sólo es un error, sino que también es un
camelo y una tomadura de pelo de los jefes del Jehovismo hacia todos los
TJ.
c) Gálatas 3:26. El CG traduce este texto
así:
"Todos ustedes, de hecho, son hijos de Dios mediante su fe en
Cristo Jesús." (82/1397).*) La traducción
literal, que hacemos de este texto del NT griego del Jehovismo, dice así:
"Porque todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús."
(94/850).*) Es evidente que la causa que hacía
que los gálatas fueran "hijos de Dios" era "la fe en Cristo Jesús". Todos
los miembros del Jehovismo, que en 1931 tomaron el nombre de "Testigos de
Jehová" (67/217), ahora se llaman "Testigos cristianos de Jehová". Por
tanto, por su mismo nombre quieren indicar que creen en Cristo Jesús; si esto es
cierto, su fe en Cristo Jesús tiene que producir el mismo resultado que produjo
en el caso de los gálatas; a saber, todos los TJ también tienen que ser
"hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús", a pesar de todos los sofismas del
CG del Jehovismo para convencerlos de lo contrario.
3) Por otra parte, ya explicamos y probamos ampliamente que los
144.000 de Apocalipsis 7:1-8 no puede ser un número literal, sino que se
trata de un número simbólico que representa a los últimos cristianos que serán
salvos en el momento antes del fin del mundo (54/325-331).
4) Ahora bien, puesto que el CG se empeña en tomar de
forma literal el número 144.000, también tiene que tomar de forma literal lo que
se dice de esos 144.000. En Apocalipsis 14:1-5, se vuelve ha hablar de
ellos, y, según la Biblia del Jehovismo, se dice:
"Estos son los que no se contaminaron con mujeres; de hecho,
son vírgenes." (82/1480).5) Es evidente que,
si literalmente se trata de 144.000 creyentes, también literalmente solamente
son hombres, según dice ese pasaje que se refiere a ellos.
6) En este caso, si (como dice el CG) esos 144.000 son
todos los cristianos que hubo desde los apóstoles hasta 1931, resulta que con
los apóstoles también había mujeres cristianas, según Hechos 1:14; Romanos
16:1-15, etc. Ahora tiene que aclarar el CG cómo coloca a todas esas
mujeres cristianas del siglo I entre los 144.000 de Apocalipsis 14:1-5, ya que
en este texto literalmente sólo se trata de hombres.
7) Por todo lo visto hasta aquí en este capítulo, no hay duda
de que la doctrina de los "144.000 hijos de Dios" y las "otras ovejas" destruye
la obra salvadora de Cristo al asignar a cada grupo una forma diferente de
salvación; al mismo tiempo tergiversa y falsifica la Biblia para mantener esta
misma doctrina, y hace una discriminación espiritual y religiosa entre los dos
grupos de TJ. Por otra parte, desde el punto de vista teológico es una gran
herejía que comete el CG del Jehovismo, enseñando doctrinas contrarias a
la enseñanza de los apóstoles, por lo que todos los TJ deberían hacer lo que
dice el apóstol Pablo en Romanos 16:17-18.
CONCLUSIÓN
1) Si resumimos en un esquema las dos Organizaciones tratadas
hasta aquí, éste queda así:
2) Así vemos que el Adventismo es un hijo espiritual
directo de Guillermo Miller, mientras que el Jehovismo tiene por padre a
Barbour y por abuelo al mismo Guillermo Miller.
3) Por tanto, es completamente necesario realizar el estudios
de estas dos Organizaciones juntas; porque las dos tienen:
*) Un origen común.
*) Un mensaje con idéntico origen.
*) Unas pretensiones iguales.
*) Una estrategia idéntica para conseguir el mismo fin.
a) Un origen común: el fracaso de Guillermo Miller en
1844.
b) Un mensaje con idéntico origen: el fracaso del fin
del mundo en 1844 convertido por el Adventismo en el invento de su fábula
celestial llamada "el juicio investigador", comenzado en el cielo en esa
fecha. El fracaso del fin del mundo en 1914 convertido por el Jehovismo en el
invento de su fábula celestial llamada "el Reino de Dios", comenzado en
el cielo en esa fecha. Veamos esto en el siguiente esquema:
- El Adven: año 457 a. C. + 2.300 años = 1844 d. C.: Fracaso
del fin del mundo = Comienzo del juicio investigador en el cielo.
- El Jehovis: año 607 a. C. + 2.520 años = 1914 d. C.: Fracaso
del fin del mundo = Comienzo del reino de Dios en el cielo.
c) Unas pretensiones iguales: cada una de estas dos
Organizaciones cree que ella es el único pueblo de Dios en el mundo; por tanto,
cada una de las dos tiene una pésima opinión de todas las demás iglesias. Veamos
lo que dice cada una de estas dos Organizaciones sobre este asunto:
- El Adventismo dice esto:
"Se dice que Babilonia es ‘madre de las rameras’. Sus
hijas deben simbolizar las iglesias que se atienen a sus doctrinas y
tradiciones, […]. Según este pasaje de la Escritura (Apocalipsis 18), muchos del
pueblo de Dios deben estar aún en Babilonia. ¿Y en qué comunidades religiosas se
encuentra actualmente la mayoría de los discípulos de Cristo? Sin duda alguna,
en las varias iglesias que profesan la fe protestante.
"[…]. Y la expresión ‘Babilonia’ – confusión –
puede aplicarse acertadamente a esas congregaciones que, aunque declaran todas
que sus doctrinas derivan de la Biblia, están sin embargo divididas en un
sinnúmero de sectas, […]." (2/433-434).
Es evidente que el Adventismo, en este libro que
citamos aquí, llama "sectas" a las iglesias protestantes, y esto lo viene
diciendo desde que apareció este libro en 1888 hasta la actualidad; pero lo
insólito es que, en la actualidad, la Iglesia Adventista en España forma parte
de la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (FEREDE),
mientras que, al mismo tiempo, está vendiendo dicho libro en el cual llama
"sectas" a las iglesias evangélicas.- El Jehovismo
afirma lo siguiente:
"[…], Dios odia a la cristiandad. Pronto él la destruirá con
el resto del mundo. […]" (76/53).c) Una
estrategia idéntica para conseguir el mismo fin, que es el engrandecimiento de
su multinacional; pues cada una de estas dos Organizaciones dice:
- El fin del mundo está a la vuelta de la esquina, para que la
gente ingrese en su Organización.
- Cuando la gente ha ingresado, le dicen: el fin del mundo no
llegará hasta que acabemos de predicar nuestro mensaje; por tanto, todos tenéis
que trabajar para acabar nuestra obra (a la cual suelen llamar la "obra de
Dios"); así, con el trabajo de todos, crecen las multinacionales del Adventismo
y del Jehovismo; una bonita estrategia fundada en el fin del mundo, que
es el comodín que manejan con gran destreza los dirigentes de ambas
multinacionales; sin olvidar el "juicio investigador" comenzado en el cielo en
1844, y el "reino de Dios" empezado en el cielo en 1914; a las multinacionales
creadoras de esos dos inventos, les dedicamos el siguiente sonetillo:
El juicio
investigador, el
Adventismo inventó, cuando
el mundo no acabó con fuego
aterrador. En ese fuego
abrasador, el Jehovismo
falló y un reino de
Dios creó para paliar el
error.
Adventismo y Jehovismo,
son, tu reino y tu
juicio, dos fábulas
celestiales, dos quimeras
muy iguales, que causan
mucho perjuicio y en el
fondo son lo mismo.